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El
filme de Isabel Coixet toca la fibra sensible de la Berlinale
La
directora española logra largos aplausos para 'My life
without me', rodada en inglés en Vancouver (Canadá)
Isabel
Coixet tocó la fibra sensible de la Berlinale con My
Life without me, la historia de una joven madre marcada, que
ante la inminencia de su muerte anunciada opta por no despedirse
de la vida, sino abrirse a los capítulos hasta entonces
no explorados de su existencia.
El
Festival brindó una cálida acogida a la emotiva
película de Coixet, rodada en inglés en Vancouver
(Cánada), y que se convirtió ayer en la segunda
producción con participación española
a concurso en esta 53 edición del festival tras Io
non ho paura, de Gabriele Salvatore.
My
life without me cuenta la historia de Anna, una mujer de 23
años, que se gana la vida fregando suelos en la universidad
y vive en un trailer de un suburbio, con dos preciosas niñas
y un marido que la quiere. De pronto descubre le quedan unos
meses de vida y opta por no compartir con nadie ese secreto,
para evitar que otros empiecen a hablarle de su muerte.
Escribe
una lista de las cosas que no quiere dejar de hacer antes
de morir -desde visitar a su padre en la cárcel o tener
sexo con alguien que no sea su esposo, hasta pintarse las
uñas con colores improcedentes- y se lanza a lo que
otros descartarían: vivir.
"Es
una película sobre un personaje que no quiere despedirse
de su vida, sino aprovechar lo que le queda, porque se da
cuenta de que hasta entonces no ha vivido realmente, sino
que se ha quedado en la superficie de su existencia",
explicó Coixet, tras la proyección del film.
Acompañada
por varios de sus actores, como Sarah Polley (la protagonista),
Scott Speedmann (el marido) y Leonor Watling (una vecina),
Coixet afirmó que rodar esa película había
sido una "experiencia sentimental" para ella misma.
"Me
emocionaba viendo a Sarah jugando y despidiéndose de
sus hijas", explicó la directora, quien destacó
el trabajo de "valentía interpretativa" de
esa actriz puesto que conoce de cerca lo que es la muerte
prematura de una madre, ya que perdió a la suya con
10 años.
Coixet
no quiere plasmar en su película el retrato de una
especie de súper mujer, fuerte y abnegada ante la adversidad,
sino de un ser humano que no quiere irse de este mundo sin
vivir nuevas experiencias. Entre éstas se incluye el
amor con otro hombre "una situación para ella
nueva, porque conoce y ama a su marido desde la adolescencia".
My
life without me no es un melodrama, aunque su temática
podría abocarlo en esa dirección. Coixet ahorra
deliberadamente al espectador agonías y escenas de
decadencia física. "Fue fácil hacerlo así,
puesto que nos encontramos con el caso de una mujer joven,
en quien el proceso de su enfermedad es muy rápido.
Pero además hay en ello un propósito mío,
que no quería caer en cosas lacrimógenas".
My
life without me es una producción de El Deseo -la productora
de Pedro y Agustín Almodóvar- en colaboración
con la canadiense Milestone Productions. Fue filmada en Vancouver,
en un suburbio obrero poblado de caravanas y trailers, en
inglés, al igual que su anterior "Cosas que nunca
te dije", que ya se proyectó con carácter
de exhibición en la Berlinale, en 1996.
Ya
entonces Coixet se ganó los aplausos y el respeto del
Festival y, también como en esa ocasión, tuvo
que explicar ahora de nuevo la pregunta de por qué
rueda en un idioma y un país que no es el suyo. "Me
gusta mi país y amo mi ciudad, Barcelona. Pero a través
del cine no expreso a un idioma ni a un país, sino
a mi misma", dijo 
GEMMA
CASADEVALL. BERLÍN.
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