Isabel Coixet toca la fibra del Festival de Berlín con "My Life without me"

Coixet tocó la fibra sensible de la Berlinale con "My Life without me", la historia de una joven madre
marcada, que ante la inminencia de su muerte anunciada opta por no despedirse de la vida, sino abrirse a los capítulos hasta entonces
no explorados de su existencia.
El Festival de Cine de Berlín brindó una cálida acogida a la emotiva película de Coixet, rodada en inglés, en Vancouver, y que se convirtió hoy en la segunda producción con participación española a
concurso en esta 53 edición del festival, tras "Io non ho paura", de Gabriele Salvatore.
"My life without me" cuenta la historia de Anna, una mujer de 23 años, que se gana la vida fregando suelos en la universidad y vive en un trailer de un suburbio, con dos preciosas niñas y un marido
que la quiere.
De pronto descubre le quedan unos meses de vida y opta por no compartir con nadie ese secreto, para evitar que otros empiecen a
hablarle de su muerte.
Se escribe una lista de las cosas que no quiere dejar de hacer antes de morir -desde visitar a su padre en la cárcel o tener sexo con alguien que no sea su esposo, hasta pintarse las uñas con colores improcedentes, y se lanza a lo que otros descartarían: vivir.
Con "My life without me", tras la italo-hispana "Io non ho paura", se cerró el capítulo de presencias con participación española a concurso en esta Berlinale

Berlín. Agencias

La directora española se gana el corazón de Berlín
Isabel Coixet reivindica la vida hasta en sus últimos días en la película que ha ablandado el corazón de Berlín, según algunas críticas locales

BERLÍN. "Coixet ha hecho un filme pleno de sentimientos, con razón lo ha querido coproducir el maestro de las emociones, Pedro Almodovar", decía ayer una crítica radiofónica. La cineasta catalana confesó que esa mujer, que decide exprimir al máximo las horas que le quedan tras conocer su enfermedad, y "es para mí una heroína moderna" que decide guardarse para ella su dolor. Tanto ella como Leonor Watling que la acompañaba fueron bien recibidas en Berlín.
La actriz de "Deseo" y "Hable con ella", interpreta en inglés, idioma con el que mantiene buen trato, y destacó de "Mi vida sin mí" que "es una película que invita a "no abandonarse a la vida, a no malgastarla y tomarla en tus manos; a saber qué se quiere hacer con ella".
Claude Chabrol defendió su creciente afición a rodar con su familia, anotando que en el filme presentado trabajan media docena de parientes: "me llaman el Breznev del cine francés" dijo en referencia al nepotismo del dirigente soviético; asimismo confirmó que la burguesía es una especie de la que no es en absoluto partidiario.
El actor británico Roger Moore, que recibe un homenaje en Berlín, destacó por su parte que su trabajo para Unicef le compensa más que el del agente 007. Cuando hacía de James Bond "los villanos eran más facilmente reconocibles que hoy día los traficantes de niños" y, aunque dijo haber sido consciente de la necesidad en el mundo, confesó "por entonces estaba más preocupado de que mis camisas estuvieran planchadas y el modo de preparar el martini"


RAMIRO VILLAPADIERNA. CORRESPONSAL