Rueda de prensa en Berlín
Lunes 10 de febrero de 2003

Poco después de los aplausos del pase de prensa de "My life without me" en la 53 edición del Festival de Berlín, su directora, Isabel Coixet, admitía haber aprendido la misma lección que aprende Ann, su protagonista: "la vida es corta y hay que aprovecharla". Ann, interpretada por Sarah Polley, se da cuenta de todo lo que le falta por hacer cuando le diagnostican un cáncer incurable. Dos meses de vida y un montón de cuentas pendientes. Ésta es la historia, por tanto, de una superviviente que asume la muerte sin cerrar los ojos.
"Conocí a Sarah en Nueva York, charlamos y de inmediato me di cuenta de que había encontrado a Ann", afirma. Y Sarah Polley toma la palabra: "Estuve varias semanas preparando mi personaje. No tanto investigando sobre la enfermedad, ni siquiera conociendo a enfermos terminales, porque creo que la película no habla de eso. Fue más como una terapia", reconoce. "Mi madre murió de cáncer cuando era pequeña y fue como volver a reavivar ese sentimiento de pérdida".
Coixet vio una película en el relato de Nancy Kincaid en que se basa: "Me interesaba saber por qué esta mujer mantiene el secreto de que va a morir". Ann, que vive en una caravana con su marido y sus dos hijas, hace un voto de silencio y decide pasar su tormento sin decírselo a nadie. "La fuerza de Ann está en el silencio. La muerte es un sentimiento que siempre llevas muy adentro", sostiene Coixet, "y ella prefiere morir con su secreto. Me gustan los secretos, nos evitan tener compasión por los demás".
Cinco semanas de rodaje fueron suficientes para que Sarah Polley y Scott Speedman, que interpreta a su marido en la película, casi se convirtieran en los padres adoptivos de sus hijos en la ficción. "Uno de los momentos más tristes de esas cinco semanas fue el último día en que rodaban los niños. Sarah se comportaba más como madre que sus propias madres. Y ese día los niños no querían separarse de ella", asegura Coixet.
La conmovedora emotividad que existe entre los personajes de "My life without me" es, también, una cuestión de estilo: "Quería que la cámara estuviera cerca de ellos sin necesidad de agobiarlos, por eso no abusé de la cámara en mano". Lo que no significa que no les permitiera alguna fuga surrealista: "Todos imaginamos cosas cuando estamos, por ejemplo, en un supermercado", refiriéndose a la secuencia musical de la película. Y prosigue Coixet: "la aparición del hombre que hace música con las copas es casi autobiográfica. Había visto a uno en Praga, en Barcelona, en todas partes, y llegué a pensar que me seguía. Por eso lo incorporé a la historia".
"My life without me" es el segundo largometraje que Isabel Coixet rueda en inglés. El primero, "Cosas que nunca te dije", triunfó en la sección Panorama de este mismo festival hace seis anos: "Soy de Barcelona, es la ciudad más hermosa del mundo, también he rodado en Canadá y creo que me podrías dejar en Islandia y me sentiría igual de cómoda"
Sergi Sánchez, Berlín