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Suspiria
de profundis/ Miércoles, día 2 de Enero del año
2002, 17:06 horas.
Sí, amigos. Estoy vivo. Faltan exactamente 18 días
para el comienzo del rodaje de mi primera producción. De
mi única producción, "800 balas". Es cierto.
Es real. Voy a producir una película. Pero yo me pregunto,
¿Tenía que ser precisamente ÉSTA? Claro, en
mi deleznable autosuficiencia, no me he preguntado: ¿por
qué la gente ya no rueda películas del oeste? Y la
respuesta es sencilla: porque es complicadísimo. Esto es
lo que podríamos denominar un lío de puta madre. ¿Por
qué no una comedia de dos en un bar, de dos en un apartamento,
saliendo y entrando? ¿Por qué no una amable comedia
de enredo, con Resines? ¿Por qué este despliegue de
vanidad? ¿porqué es tan difícil rodar a los
putos caballos? ¿Eh? ¿Por qué? Grandes e inabarcables
preguntas que atoran las cañerías de mi cerebro. Mientras,
os daré una noticia:
SANCHO GRACIA NO LLEVARA UN COLMILLO DE ORO.
Sí, por si alguien espera que Sancho lleve un colmillo de
oro en la película, no va a ser así. Sancho no lo
llevará porque no se le ha puesto en las punta de los ---
ir al protésico y hacerse uno, en plan arrebato MAE WEST.
Y yo se lo he permitido, para poder restregárselo durante
toda la película. Espero crear una fuerte depresión
en su carácter, un sentimiento de culpa y remordimiento por
no hacerme caso, a mí, a su directora, y así hacerle
morder el polvo, y que la culpa no le deje dormir por las noches.
Aunque igual se lo pongo en el último momento, el colmillo
de oro, para que le moleste en las secuencias al hablar, y así
unir a su interpretación un sentimiento de malestar continuo
que agrie y amargue su carácter, conduciendo su personaje
hacia el DARK SIDE, inevitablemente. Luego le darán el GOYA
ése, y me lo tendrían que dar a MÍ. Igual se
lo quito, o se lo robo, o lo vendo a cambio de unas cortezas de
cerdo en un bar. Stanislawsky, que razón tenías. El
protagonista es el que más sufre.
Hablando de otra cosa, os diré que hemos establecido un contacto
en tercera
fase con el mítico director Rodríguez Marchent, el
auténtico inventor del SPAGHETTI WESTERN. No fue Leone, no.
Fue un español trabajando para los italianos. Muy fuerte,
pero cierto. Su cara está rajada por diez mil navajas, fruto
de su lucha contra el tiempo imbatible... Tiene ya más de
setenta, pero está en la cumbre de su desarrollo cerebral,
personal y afectivo. Una mezcla de Marlon Brando en "Apocalipsis
Now" con Peter Cushing en el Perro de los Baskerville. Inolvidable.
Gracias, maestro, por esa comida inolvidable. Si no sabéis
quién es, o desconocéis su amplísima filmografía,
os recomiendo ver "ANTES LLEGA LA MUERTE", una de sus
obras maestras. Buenísima.
Me tengo que ir. Un abrazo. 
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