Alejandro Amenábar nació en Santiago de Chile en 1972. El clima político empezaba a crisparse; el gobierno de Salvador Allende encontró poderosos detractores y estalló el golpe militar que instauró una dictadura en Chile. Quince días antes su familia había emigrado a España.

"Me acuerdo de mi madre cantando con su guitarra y , cuando llegó a España, dejó de hacerlo completamente. También me acuerdo de alguna canción de Pepito Grillo que escuché en un disco de Pinocho. Cuando años después compré un tocadiscos -fui el primero que adquirió uno en mi casa de Madrid a los dieciséis años-, encontré ese mismo disco que tuvimos en Chile".

"Cuando llegué a Madrid, según cuentan mis padres, dejé de hablar durante un año, porque antes de mi llegada decía "mamá" y "papá". Incluso me llevaron al médico... Ése es otro recuerdo de mi infancia: mi impotencia, sin saber muy bien por qué, para jugar con otros niños en la calle. Ahora supongo que el motivo era que no me podía comunicar con ellos".

"Ni siquiera iba con demasiada frecuencia al cine. Me impactaron por esos años E.T, el extraterrestre y En busca del arca perdida. Fue mi hermano quien me explicó que aquellas dos películas las había dirigido la misma persona, Steven Spielberg".

En 1990 inicia estudios en la facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, especialidad de Imagen, pero la limitada experiencia práctica que otorga la carrera, le impide finalizar estos estudios, dejándolos de lado frente al interesante panorama que le ofrece la realización de cortometrajes.

A los 19 años, en 1991, presentó su primer corto, La cabeza, que obtuvo el máximo galardón de la Asociación Independiente de Cineastas Amateurs (AICA) y donde se inicia la relación creativa con Mateo Gil, quien a partir de ese momento será su colaborador más cercano. Su siguiente trabajo, Himenóptero (1992), fue reconocido con el premio al mejor corto en los festivales de Elche (Alicante) y Carabanchel (Madrid).  

"Desde el principio lo que yo deseaba era dirigir, aunque no tenía claro lo que suponía. Fue quizá en el primer año de carrera cuando llegué a comprender su significado y cuando Mateo Gil y yo hicimos nuestro primer corto".

En 1994 dirigió y escribió su tercer cortometraje, Luna, que le hizo acreedor al Premio Luis García Berlanga al mejor guión y el Premio de la AICA a la mejor banda sonora. Como haría después en sus largometrajes, en la realización de esos tres cortos ejerció las funciones de director, guionista, editor, actor y músico. Al mismo tiempo trabajó como operador de cámara, editor y compositor musical en los cortometrajes Antes del beso y Soñé que te mataba de su amigo y colaborador, Mateo Gil.

"Mateo y yo nos habíamos hecho amigos de un tercer chico que se llamaba Carlos Montero y que también quería dirigir. Con el fin de hacer una prueba en su colegio mayor, puso un cartel pidiendo actores sin remuneración y aparecieron alumnos de la Escuela Superior de Arte Dramático, entre ellos un tal Eduardo Noriega al que conocí ese día. Yo lo veía muy soso, pero hizo una prueba con un texto de Woody Allen y fue el más natural y el que mejor se defendía".


Es a partir de estos trabajos que el director José Luis Cuerda, tras leer el guión de lo que sería Tesis, decide producir el primer largometraje de Amenábar, que verá la luz en el año 1996. Un guión coescrito junto a Mateo Gil, dio lugar a un novedoso thriller ambientado en la facultad que no lo vio graduarse, con el que sorprendió a la crítica desde su estreno en la sección Panoramas del Festival de Berlín. Posteriormente obtuvo siete premios Goya, entre ellos los correspondientes a Mejor Película, Mejor Guión Original y Mejor Dirección Novel.

"Había leído sobre las snuff-movies y lo único que tenía claro es que una historia que transcurre en la facultad, donde todo está plagado de freaks a quienes les gusta el mundo de la imagen y donde los profesores están involucrados, profesores que fueran 'los malos".

Para 1997 volvía a las pantallas con un segundo largometraje, Abre los ojos, donde ahonda en la intriga psicológica, pero añadiendo ingredientes de ciencia ficción que, como ya hiciera Tesis, supone una innovación en el cine de género, poco frecuente en la cinematografía española. Abre los ojos, le otorgó a la carrera del director una presencia internacional, al ser exhibida en numerosos festivales entre los que destacan Berlín, Sundance y Tokio.

"Tuve la idea de un personaje que descubre repentinamente que está crionizado y que está viviendo en un sueño. Se lo comenté a José Luis Cuerda, y cuando lo hice con Mateo, no entendió por qué estaba crionizado. Le expliqué que habían hecho un experimento con él dado que era un indigente. Nos dimos cuenta, sin embargo, que todo eso tenía un tufillo a algo visto muchas veces... Luego se me ocurrió que el personaje había pagado por no saber, porque su vida era un desastre".


A su vez, Tom Cruise compró los derecho para un remake que posteriormente dirigiría Cameron Crowe y que protagonizarían el propio Cruise y Penélope Cruz, repitiendo su papel en la versión original. Luego de este acercamiento y tras leer el guión de Los Otros, Tom Cruise aceptó producir el que se convertiría en el tercer largometraje de Alejandro Amenábar. En esta película, protagonizada por Nicole Kidman y rodada íntegramente en inglés, el director español realiza una personal aproximación al cine de terror, cosechando elevados elogios de parte de la crítica y una gran aceptación del público.

"Mientras estaba inmerso en el rodaje de Abre los ojos, con todo aquel baile de localizaciones y saltos en el tiempo, pensé que me apetecería explorar una propuesta radicalmente distinta, juntar a un puñado de personajes en una sola localización y tirar la llave, crear la tensión con la menor cantidad posible de elementos, hacer una película casi minimalista. También sentí que aquella historia debería ser de terror, terror del bueno, porque como gran seguidor que soy de este género, echo en falta películas de terror que al menos se tomen la propuesta en serio".


Los otros se estrenó en la sección oficial del Festival de Venecia 2001, se convirtió la película más vista en España en ese mismo año y se alzó con ocho premios Goya, incluidos el de Mejor Película, Mejor Director y Mejor Guión Original. Además de recibir una nominación al Premio de la Academia de Cine Europeo a la Mejor Película. En 2004 sorprende a todos con el estreno de una película que versa sobre la vida de Ramón Sampedro, Mar adentro.

Alejandro Amenabar was born in Chile in 1972, while the time bomb of political situation began to tick. President Salvador Allende’s government had powerful enemies. When Amenabar was one year old, his family left the country to settle in Spain. Fifteen days later, a military coup d’etat established dictatorship.

"I still remember my mother singing with her guitar. But, when she arrived to Spain, she stop playing. It also comes to my mind an old Jiminy Cricket song from a Pinocchio record. When I was sixteen, I bought a record player –we had no record player in Madrid until that time- and I found that same record".

"My parents told me I used to say "mummy" and "daddy" before we came here, but after that I did not talk anymore. They even took me to the doctor... That's another memory from my childhood: I could not play with other children in the street, and I did not know why. Now I guess I could not get in touch with them".

"I did not even watch movies often. I liked E.T. phone home and Indiana Jones and the Raiders of the Lost Ark. My brother explained me that both movies had been directed by the same person, Steven Spielberg".

In 1990, Amenabar begins studying Information Sciences -focused on image and audiovisual techniques- at the Universidad Complutense from Madrid. Nevertheless, disappointed about its lack of practical experience, he quits. Directing short films is more interesting and it opens a new universe for young Amenabar.

At 19 years, in 1991, he releases his first short, The head, awarded by the Amateur filmmakers Independent Association. That is the beginning of his creative relationship with Mateo Gil, from then on, his most important collaborator. His next film, Himenopterus (1992), won the best short film award in festivals of Elche (Alicante) and Carabanchel (Madrid).

"From the beginning, I wanted to direct, even if was not clear about what it takes. During the first year of my career, I understood its real meaning, while Mateo Gil and I were filming our first short".

In 1994, he wrote and directed his third short, Moon, winner of Luis Garcia Berlanga award for best screenplay and AICA award for best soundtrack. As he would do along his whole career, Amenabar worked as director, screenwriter, editor, actor and musician. He also worked as cameraman, editor and composer for Before the kiss and I dreamt I killed you directed by his friend Mateo Gil.

"Mateo and I had a friend called Carlos Montero, who also wanted to be a director. He put and announce in his college asking for actors for a casting. Among the candidates from the Escuela Superior de Arte Dramático, there was one called Eduardo Noriega. At first I found him a bit insipid, but then he tried with a Woody Allen dialogue. He acted naturally, he did it fine".

After those films, director José Luis Cuerda reads the script from Amenabar and Gil for a long movie called Thesis. The plot of that bloody thriller happens in the same university where Amenabar did not get a degree. Released in 1996, the film amazed the critics from its premiere in Berlin festival and won seven Goya awards, among them, best film, best original screenplay and best new director.

"I was reading about snuff-movies, and the only thing I had for sure was that I wanted to tell a story about a college crowded with freak fans of image, where teachers were 'the bad guys".

His next film, Open your eyes, went back to psychological thriller adding elements of science fiction. Like Thesis, it renewed the films patterns in an unexplored way for Spanish cinema. After its success in festivals from Berlin, Sundance and Tokyo, Open your eyes meant the beginning of Amenabar’s international prestige.

"I imagined a man who suddenly discovers he is crionized and living in a dream. I talked about that with Jose Luis Cuerda and Mateo, who did not understand why he was crionized. I answered he was an indigent kidnapped for a scientific experiment. But it somehow remind us about an old cliché… Then I thought that he had paid not to know, because his life was a mess".

Tom Cruise produced a remake of Open your eyes featuring himself and Penelope Cruz, and directed by Cameron Crowe. After that experience, Amenabar gave Cruise the screenplay for The Others, his third film. Cruise decided to produce it in English, starring Nicole Kidman. The Others is Amenabar’s most personal approach to old terror classics, and it meant for him a huge critical and audience success.

"While I was filming Open your eyes, with all those different locations and time flashbacks, I thought I would like to explore a radically different story. I wanted to lock a bunch or characters in a house and throw away the key, creating suspense with just a few elements, in an almost minimalist style. I also felt that should be a good terror film, because I love those films and I miss directors that at least take terror seriously".


The others was released in Venice festival and it became the most successful film that year in Spain. It won eight Goya awards, included best film, best director and best original screenplay. It also was nominated for best film by European Academy. In 2004, Amenabar amazes the world again releasing Out to sea, a film about the life of Ramon Sampedro.