FAMILIA.
Volver es una película sobre la familia, y hecha en
familia. Mis propias hermanas han sido las asesoras tanto
de lo que ocurría en La Mancha, como en el interior
de las casas de Madrid (la peluquería, las comidas,
artículos de limpieza, etc.)
Aunque con mayor fortuna, mi familia, como la de Sole y Raimunda,
es una familia trashumante que vino del pueblo a la gran ciudad
en busca de prosperidad. Afortunadamente mis hermanas han
seguido cultivando la cultura de nuestra infancia, y conservan
intacta la herencia recibida por mi madre. Yo me independicé
muy pronto y me convertí en urbanita impenitente. Cuando
vuelvo a los usos y costumbres manchegos ellas son mis guías.
La familia de “Volver” es una familia de mujeres.
La Abuela aparecida es Carmen Maura, sus dos hijas, Lola Dueñas
y Penélope Cruz. Yohana Cobo la nieta, y Chus Lampreave,
la Tía Paula, que sigue viviendo en el pueblo. A este
grupo habría que añadir a la Agustina, la vecina
del pueblo (Blanca Portillo), la que conoce muchos de los
secretos de la familia, la que tiene tantas cosas oídas,
la que nada más levantarse le toca a la Tía
Paula en la ventana y hasta que no la oye no ceja, la que
le trae cada día su buena barra de pan, la que la descubre
muerta y llama a Sole a Madrid. La que abre su casa al cadáver
para velarlo como Dios manda mientras llegan sus sobrinas.
La que convierte el duelo de la vecina en el duelo de su propia
madre, desaparecida hace años, no sabe dónde.
El personaje de Agustina se integra por derecho propio en
la familia que encabeza Carmen Maura.
Agustina representa un elemento muy importante en este universo
femenino: la solidaridad de las vecinas. Las mujeres del pueblo
se reparten los problemas, los comparten. Y consiguen que
la vida sea mucho más llevadera. También ocurre
lo contrario, (el vecino que odia al vecino y almacena su
odio de generación en generación hasta que un
día explota la tragedia sin que ellos mismos sepan
porqué). Yo sólo he prestado atención
a la parte positiva de la España Profunda, que es la
que yo he experimentado de niño. De hecho, Volver rinde
homenaje a la vecina solidaria, esa mujer soltera o viuda,
que vive sola y hace de la vida de la anciana de al lado su
propia vida. Mi madre vivió gran parte de sus últimos
años asistida por sus vecinas más próximas.
En esas mujeres está inspirada Agustina, de la cual
hace una creación soberbia Blanca Portillo. Para mí
es la auténtica revelación, porque no la conocía.
Sólo la había visto en una función de
teatro y me gustó, pero no podía imaginarme
que sin casi experiencia cinematográfica fuera una
actriz tan precisa, tan rotunda, tan desbordante en su contención.
Agustina, sola en la calle vacía, mirando cómo
desaparece el coche de Sole, es la imagen de la soledad rural,
despojada de todo adorno.
Blanca ha absorbido la esencia de todas las buenas vecinas
de mi pueblo y la ha hecho suya. |