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El
lunes 16 comienzo el rodaje de mi película
número 15, "La mala educación".
Antes de "La mala educación" fue
"La Visita", un relato corto, lleno de
furia adolescente que escribí hace treinta
años. Volví a leerlo a principios
de los noventa, y aunque no me gustó el tono
ni el excesivo sabor a revancha, me inspiró
una historia mayor que incluía el propio
relato e incluso lo justificaba. Lo que queda de
la antigua "Visita" (además de
haberse enfriado y ennegrecido) es una especie de
pieza independiente, dentro de "La mala educación",
como ya ocurría en "Carne trémula"
(toda la historia inicial del autobús) y
"Hable con ella" (el amante menguante).
Le he cogido el gusto a este tipo de estructura
que combina narraciones paralelas, historias que
entrañan historias, en este caso triángulos
que entrañan círculos viciosos.
Tres son las visitas (del rencor) que se superponen
y componen la trama, siempre en forma de triángulo.
La primera es una visita al pasado (dos niños
conocen la amistad, el cine y el miedo en un colegio
religioso a principio de los años 60. El
cura que les da clase de literatura es testigo
y parte de estos descubrimientos). Los tres personajes
vuelven a encontrarse dos veces más, a
final de los años 70 y en el 80, y ocurren
muchas cosas tremendas, que no pienso desvelar
antes de que se estrene la película, el
próximo año.
"La
mala educación" no es una historia
anticlerical, aunque los malos educadores del
título sean curas, será (o eso espero)
un thriller fatalista que transcurre en el terreno
de "La ley del deseo", un terreno árido,
descarnado, visceral, rico en secretos, donde
casi todos los personajes se arriesgan sin temor
a las consecuencias, y que está habitado
mayormente por personajes masculinos, como en
las películas de guerra.
Para mi decimoquinto largometraje cuento con
un excepcional reparto de actores con los que,
a excepción de Fele Martínez, Javier
Cámara y Juan Fernández no he trabajado
hasta ahora. Junto a los ya mencionados, Gael
García Bernal (en un triple papel para
el que lleva cinco meses preparándose),
Daniel Giménez Cacho, Lluis Homar, Alberto
Ferreiro, Fran Boira, Paco Maestre, los niños
Nacho Pérez y Raúl García,
y Petra Martínez en el papel de La madre.
Vuelvo a encontrarme con José Luis Alcaine
(director de fotografía de "Mujeres..."
y "Átame!") lo cual me llena
de seguridad. Y como en las catorce películas
anteriores, Pepe Salcedo se encargará del
montaje. Ah, y el imprescindible Alberto Iglesias
compondrá la banda sonora.
Hemos
ensayado mucho, tengo una curiosidad enorme por
ver qué película vamos a hacer.
No sé qué va a ocurrir. A lo largo
de los años, además de Pepe Salcedo
y mi hermano, me enfrento al rodaje con la misma
pasión y misma incertidumbre que al principio.
Sólo sé que en estos momentos no
cambiaría esta historia por nada del mundo.
Mientras escribo esto, horas antes de empezar
el rodaje, siento una especie de calma letal,
que no es otra cosa que terror agazapado.
Pedro Almodóvar, viernes 13 de junio 2003
2:00 AM
Pedro Almodóvar
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