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Pregunta- En "La
ley del deseo" (1986) el transexual que encarna
Carmen Maura entra en la iglesia del colegio donde
estudió de niño. Encuentra a un
cura tocando el órgano, en el coro. El
cura le pregunta quién es, Carmen le confiesa
que fue alumno del colegio y que él (el
cura) estuvo enamorado de él. ¿Es
éste el origen de "La mala educación"?
Respuesta- Más o menos. Yo había
escrito mucho antes un relato en el que un travesti
iba al colegio donde estudió para chantajear
a los curas que le acosaron cuando era niño.
Rodando "La ley.." recordé este
relato y me inspiró la escena en que Carmen
entra en la iglesia de su colegio y se encuentra
con un cura que la amó cuando ella era
un niño. Ya entonces me rondaba la idea
de desarrollar el relato a fondo. Carmen es una
sombra premonitoria de Zahara.
P- En "La Ley"
también hay un director de cine...
R- Sí, y como el personaje de Fele
Martínez mezcla sus deseos personales con
el trabajo y al final paga un precio muy alto
por ello. Siempre me ha interesado la historia
del artista que trabaja con sus propias tripas,
es una aventura fascinante aunque nunca termine
bien.
P- ¿Vd. lo ha
hecho alguna vez?
R- Yo soy mucho más discreto que
el personaje de Fele, con él comparto la
pasión por hacer cine, pero en mi vida
no me arriesgo tanto.
P- En sus primeras declaraciones
negó que la película fuera autobiográfica.
R- Todo lo que no es autobiografía
es plagio, dice Paco Umbral. La película
es autobiográfica pero en un sentido más
hondo, yo estoy detrás de los personajes,
pero no cuento mi vida.
P- Pero el hecho de haber
vivido en los principales escenarios a la misma
edad que los personajes centrales supongo que
le habrá inspirado...
R- Por supuesto. En mi película
hay mucha realidad, pero también mucha
manipulación. El cine es manipulación,
incluso el cine documental. "La mala educación"
es una ficción, pero por las pocas entrevistas
que he hecho tengo la impresión de que
a la gente le gusta la idea de que sea autobiográfica.
P- ¿Y a Vd. le
molesta?
R- Me da igual. A estas alturas lo que
me interesa es que el espectador entre en las
salas donde se proyecte la película, y
que cuando salga no se la pueda quitar de la cabeza.
P- Vd. fue también
el solista del coro, en su colegio...
R- Sí. Y cantaba todo el tiempo,
misas en latín, motetes, etc. Cantaba en
todos los actos religiosos y en las fiestas. Y
supongo que no lo hacía mal. Los curas
me grabaron algunas canciones y las ponían
en la puerta de la iglesia para atraer a los fieles.
Y recuerdo que llenábamos la iglesia. Daría
cualquier cosa por recuperar aquellas cintas,
pero no creo que existan. Lo que más disfruté
en mi época de colegial fueron las ceremonias
religiosas. Soy agnóstico, pero considero
la liturgia católica de una riqueza deslumbrante,
a mí me fascina y me emociona. Pero hace
mucho tiempo que no voy a misa, no sé cómo
es ahora.
P- ¿Existe el
P. Manolo?
R- Sí, como personaje.
P- ¿Pero existió
en realidad?
R- Tal cual aparece en la película
no, aunque para algunas escenas me inspiré
en dos curas del colegio.
P- ¿Para qué
escenas en concreto?
R- Los acosos en el río y en la
sacristía.
P- ¡¿Son
escenas reales?!
R- Me las contaron dos compañeros.
Si vives interno en un colegio, acabas enterándote
de todo.
P- ¿Si las dos
personas que te inspiraron el P. Manolo viven,
no temes que reaccionen contra ti?
R- Eso sería como delatarse, pero
no pretendo molestarles. Deben ser muy mayores
y preferiría que no vieran la película
para evitarles el mal trago.
P- Eso suena a síndrome
de Estocolmo.
R- No. Suena a que yo no persigo ajustar
las cuentas con nadie en concreto, después
de tanto tiempo. Yo soy director y guionista,
para mí el P. Manolo es un personaje, no
un arma arrojadiza contra la iglesia católica,
que bastante problemas tiene ya. Si quisiera atacar
al clero me bastaría recordar las recientes
afirmaciones de la Conferencia Episcopal acerca
de la violencia de género. Decir que la
liberación femenina de los sesenta es la
culpable de que algunos maridos maten a sus mujeres
es el mayor insulto que se haya dicho hasta la
fecha contra la condición femenina. Y si
los obispos se atreven a desvariar y a provocar
en estos momentos es porque el ambiente político
les es propicio. Pero ese es otro tema, muy grave,
que me preocupa mucho pero pertenece a otro territorio
que no es el press-book de "La mala educación".
Al P. Manolo y su prolongación el Sr. Berenguer
no los he creado para atacar a la iglesia, son
elementos que me permiten hablar de dos de las
múltiples caras de la pasión. Cuando
al P. Manolo lo interpreta Daniel Giménez
Cacho, la pasión que siente por el niño,
y su abuso de poder, hacen de él un verdugo.
Cuando se hace llamar Sr. Berenguer y ha dejado
los hábitos y se enamora de Juan, el mismo
terrible personaje juega el papel contrario en
la ruleta de la pasión, ahora es una víctima.
La película es inconcebible sin estos dos
personajes, que son uno solo, y sin la encarnación
que de ellos hacen Daniel Giménez Cacho
y Lluis Homar, respectivamente. Aunque ambos sean
veteranos, para mí han supuesto dos enormes
descubrimientos. Nunca les agradeceré bastante
su falta de prejuicio, su hondura y su ilimitada
disposición para complacer las demandas
de un director insaciable como yo.
P- ¿Qué
me dice del resto del reparto?
R- Todos están soberbios. Fele Martínez,
Fran Boira, los niños, Javier Cámara,
Alberto Ferreiro, Paco Maestre, Petra Martínez,
Gael... Es un milagro acertar cuando no conoces
a casi ninguno de los actores, excepto a Javier
y a Fele.
P- Fele no parece el
mismo, físicamente.
R- Le hice adelgazar y entrenarse durante
cuatro o cinco meses, hasta que consiguió
otro cuerpo (mejor), otra actitud física.
Él estaba encantado, porque todo el mundo
le encontraba mucho más sexy. Además
del aspecto físico trabajamos también
su tono de voz, le bajé la tesitura. El
corazón lo puso él, por entero,
y la piel. Creo que a partir de ahora Fele hará
otro tipo de papeles, menos teen, más adultos.
Es un actor joven muy completo. Abarca los dos
extremos, el drama tórrido y la comedia
disparatada. Como de otro modo le ocurre a Javier
Cámara.
Javier es un todoterreno, funciona en todos los
soportes (cine, televisión, teatro, cabaré)
y en todos los géneros. En "Hable
con ella" aunque el papel era dramático
descubrí su facilidad para el humor, y
aunque breve, su personaje en "La mala educación"
ha sido como un oasis para todo el equipo. Javier
es un virtuoso haciendo comedia, tiene ese don
especial que va más allá de la interpretación
y que no se puede aprender. Su composición
de "Paca" es rica, exhaustiva, humana,
tronchante, peligrosa para quien aparezca a su
lado porque solo tienes ojos para él.
P- ¡Pobre Gael!
R- Pobre, en absoluto. Gael va a trabajar
mucho y va a ganar mucho dinero.
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