|
|
|
 |
| _______________________________________________________________ |
|
|
|
Con "Todo sobre mi madre", Almodóvar
parecía haber llegado al tope de su inspiración
poética. Pero "Hable con ella"
es todavía más fuerte y emocionante
una de ésas películas en las que
se ríe y se llora, envueltos en su extraordinaria
belleza desde el principio hasta el final. No
hay un instante de mediocridad, nada que no sea
excepcional. Es excepcional la historia, son excepcionales
la dirección, la interpretación,
los diálogos, la inteligencia, la sensibilidad
con que se muestra -incluso- a los personajes
con menos protagonismo
Es la obra de un maestro en estado de gracia,
un artista que ha alcanzado la madurez absoluta
que le permite volar más allá de
cualquier convención, mercado o escuela,
para llegar derecho a la esencia del corazón
del espectador. Hay más emoción
en muchos pasajes de "Hable con ella",
la mejor película del año (y no
sólo del año) que en toda la quiniela
de los Oscar.
Una obra maestra en estos años tan avaros.
(CURZIO MALTESE. DONNA. ITALIA)
|
|
"Hable con ella" nos introduce
en las inquietudes y desórdenes de los
sentimientos contemporáneos. Los abismos
de la soledad, la desolación de la locura
amorosa, las heridas de la pasión traicionada,
la incomunicación de las emociones, el
poder ignorado de la palabra, el silencio del
cuerpo
La turbación no viene de la película
sino de la reacción a la película:
no hay que indignarse o desconcertarse, es la
señal de que Almodóvar nos ha introducido
profundamente en el reino oscuro de lo inconsciente,
en la complejidad romántica de las emociones
que huyen, incluso, a los límites de nuestra
ética. El director muestra una magistral
ternura por sus personajes
y todos los actores
están maravillosos.
La crítica suele tener reparos en
|
|
|
utilizar la expresión "Obra Maestra",
pero en el caso de "Hable con ella"
uno puede atreverse: la nueva película
de Pedro Almodóvar es sencillamente bellísima.
(NATALIA ASPESI. LA REPUBBLICA. ITALIA)
El beso de Pedro despierta a la Bella Durmiente.
Una dulce fábula y un acto infame están
en el origen de ""Hable con ella",
la nueva y bellísima película de
Pedro Almodóvar
La madurez estilística del director es
extraordinaria. En el pasado, las imágenes
escandalosas y divertidas acompañaban siempre
a la historia. Ahora, la maestría visual
llega a su cima. Los medios expresivos como la
coreografía de Pina Bausch no son casuales,
sino que forman parte de la narración,
añadiéndole emoción
(LIETTA TORNABOUNI. LA STAMPA. ITALIA)
Viaje al final de la mujer. Otra obra maestra
firmada por Almodóvar. Una película
maravillosa que no traiciona la irreverencia grotesca
del director, sino que la depura, la esencializa.
"Hable con ella" es una representación
de la fertilidad humana en la que el "pathos"
se seca en sus tejidos y en sus células,
por sus tristes convenciones. El director ha alcanzado
tal pureza que le resulta posible alargar las
antenas de lo meramente audiovisual para llegar
a las zonas imperturbables del silencio.
(IL MATTINO. ITALIA)
Parejas al borde de una crisis de muerte. Almodóvar
sorprende por pudor y suavidad: un cine que
va derecho al corazón y no acepta concesiones.
Un cine que puede escandalizar, puede hacernos
reflexionar, llorar, molestar y todo a la vez,
pero desde luego no deja al espectador indiferente.
(IL SECOLO. ITALIA)
|
| _______________________________________________________________ |
|
|
|
| |
|
|
|
|