PEDRO ALMODÓVAR HABLA DE SU SEGUNDO OSCAR. :: ENTRA AQUÍ EN LA PÁGINA OFICIAL DE "HABLE CON ELLA"

     

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Háblanos de los encuentros del backstage durante la ceremonia. El encuentro más curioso o más absurdo.

P.A.: Yo hace tiempo que no encuentro nada absurdo. Coincidí detrás, al bajar a la rueda de prensa en el ascensor, con Adrien Brody y Nicole Kidman. Y Adrien, Adrián en español, estaba con esa cara mirando al Oscar y yo le decía: es real, es tuyo. Él nunca hubiera pensado que ese Oscar era para él. Era el quinto, nadie apostaba por él y verdaderamente Brody fue la gran sorpresa de la noche. Ya durante el discurso, y luego después, esa cara de estupor no le desapareció en toda la noche.
Y Nicole estaba muy nerviosa, yo creo que es una mujer nerviosa que sólo se tranquiliza cuando está delante de una cámara, lo cual habla muy bien de ella como actriz. Cambia la cara... yo la he visto en muchos premios porque hemos coincidido, por lo menos como nominados en casi todos, y es una mujer que mira distinto, que tiene otros ojos, que tiene otra imagen, otra cara, que tiene otra expresión cuando es Nicole Kidman que cuando está trabajando. Es un cambio muy radical y cuando salimos del ascensor alguien le dio, no se porqué, un sobrecito de esos plastificados así cuadrado que más bien parecía un envase de preservativos y dice "Oh my God", como diciendo: "Me da que no tengo reputación". Todo el mundo sabe que está soltera y sin compromiso y que no le vendría mal una alegría la cuerpo, y "Fix your body", que es lo que le dije. Era como decir que tuviera un avería y ella no encontraba ningún sentido a aquello. Pero resultó que el sobrecito eran ¡mentas! Eran dos pastillas gordas de menta en un sobrecito que tenía la misma forma que los preservativos. Seguramente es una tontería lo que estoy diciendo pero éstas son las dos cosas que me vienen a la mente de aquel momento, justo después de recoger el premio e ir a la sala de prensa. Pero nos ocurrieron más cosas y hablamos con mucha gente.

¿La felicitación que más te emocionó?

P.A.: Yo creo que era un premio muy deseado y me bastaba mirar la cara de la gente para ver que, además de las personas de El Deseo, hacía feliz a gran parte del auditorio. Por ejemplo, la primera fila estaba totalmente entregada y era mía y allí estaban Kathy Bates, Jack Nicholson, Nicholas Cage, Juliane Moore, Salma Hayek, Eduard Norton, Susan Sarandon...

Susan Sarandon...

P.A.: Eso son palabras mayores, Susan Sarandon es una heroína, es una mujer que está exponiendo su carrera por su militancia por la paz. Dos días antes me invitó a una marcha, a una manifestación en frente de la CNN para protestar, para decirle a la CNN que no traficara con la información. Intervinieron bastantes personas y entre ellas hizo un discurso maravilloso Susan Sarandon, también su marido, Tim Robbins. A mí me invitaron a tomar la palabra, yo la tomé y les hable a toda esa gente que llevaba carteles. Aquí me han dicho que se ha visto, allí no se vio ni una sola imagen de todo aquello. Al final, ella me dijo que tenía miedo. Los dos tenían miedo, no ese miedo cobarde de no atreverse a decir las cosas sino un miedo más palpable porque están pasando ya muchas cosas en esa ciudad y en ese país.
Hablando de gente que me felicitó más efusivamente y que a mí me conmovió, por ejemplo estaba Jane Fonda que la vi dos días antes y a Jane yo no la veía desde el 89, hacíia catorce años. Ella, hija de Henry Fonda, hermana de Peter Fonda y sobrina de Brenda Fonda, hay mucha Fonda ahí, digamos que una Fonda de cinco estrellas..., y ella me dice "¿Te acuerdas de mí?". Y yo le dije, "Por dios, Jane, claro que me acuerdo". Yo he estado a punto de llamarla muchas veces, después del divorcio sobre todo, para saber cómo estaba.

Está guapa, no se ha operado mucho con lo cual está mejor. Con el pecho un poco retocado pero firme y la actitud sí que es la misma actitud beligerante y de una mujer muy derecha, muy tiesa y bueno, sabéis que ella compró los derechos de "Mujeres al borde de un ataque de nervios" y después no la hizo porque se enamoró locamente de Turner y abandonó el cine. Turner la abandonó a ella y ella ha decidido volver al cine. No me lo dijo con estas palabras, me dijo que pensaba volver y yo me alegré mucho y ella me dijo que estaba muy emocionada y estaba muy orgullosa de mí y era como si te lo dijera tu tía, tu hermana, tu hermano, alguien de tu familia, alguien verdaderamente íntimo. Hubo grandes homenajes, Kathy Bates, con todos sus kilos, se tiró al suelo para demostrar su devoción.


Lo bueno de todo esto es mirar a los ojos de toda esta gente y ver que lo que te están diciendo es absolutamente de verdad, que no hay ninguna tontería y, sobre todo, que se trata de gente que uno ha admirado mucho, no en plan estrella, sino gente con la que te has conmovido mucho y te han llegado al corazón, como es el caso de Ed Harris a lo largo de toda su carrera. También me encontré con un diminuto Joel Grey que estaba allí porque obtuvo premio con "Cabaret". Había muchas sorpresas de este tipo. Sean Connery, que no iba con falda, pero el resto era escocés... todo. Sean Connery ya me felicitó cuando vio la película en inglés en Londres. Al salir del cine me llamó para felicitarme y es mucho, eh, cuando empiezas a oir: "Hello Pedro this is Sean Connery". Que te coja el teléfono el James Bond de verdad, el eterno, con la voz que él tiene... Es muy emocionante... Recibimos muchos parabienes y todos muy sinceros.

Leonor llamó mucho la atención, a veces no la reconocían y yo les decía "This is Leonor Watling in 'Talk to her' is her".

Leonor Watling: Yo me hinchaba como un pavo real...

P.A.: Después alguien confundió a Javier con Rosario y era una televisión latina y le dijo: "¿Tú eres cantante no?" [con acento latino], y él decía "No, no no". "¿Pero en la película tú eres cantante no?". Estaría bien que lo contara Javier... El resultado es una anécdota muy graciosa que el que la cuenta bien es Javier.
Yo creo que la película ha sido muy bien entendida y, desde luego, a las personas que nos felicitaban les había llegado directamente al corazón. Había otra gente que ni siquiera la había visto o que la había entendido a su modo y una era esta televisión latina que le decía a Javier que era cantante y que le preguntaba: "¿Cómo fue rodar en inglés?, ¿Cómo tú que no hablas inglés has rodado 'Talk to her' en inglés?" Y el les contestaba: "No, es que es en español". Ellos insistían: "¿Ah que tú lo has hecho en español y el resto en inglés? Qué raro ¿no?, qué extraño, ¿y cómo ha sido eso?". "No, yo era en español y el resto también", decía Javier. "¿Tú me estás tratando de decir que es una película latina, enteramente latina?", volvían ellos a preguntar, "Bueno, sí, está toda en español y además trabaja Darío Grandinetti...". Y ellos: "¿Tú estás intentando decirme a mí que en la película confluyen nacionalidades totalmente latinas?". Y entonces Javier decía: "pues sí", y el otro: "¿Pero tú eres cantante ¿no?". "No, no soy cantante" y el otro seguía: "¿cómo es que cantas si no eres cantante?".
... A veces nos encontramos con este tipo de buen entendimiento. Así que lo grotesco no me llama la atención, sino que me sumerjo en ello con naturalidad.

¿A qué sabe un Oscar y a qué saben dos?
Para Leonor, ¿por qué fuiste con un Chanel si habias dicho que ibas a ir con un diseñador español?
Para Rosario, ¿qué sentiste al no estar ahí con toda la troupe?

Rosario: Pues imagínate, para una vez que estoy en una película así y que puedo recibir un Oscar y puedo disfrutarlo, pues lo que pasa es que también me va muy bien en mi carrera musical y estaba en Puerto Rico donde estábamos haciendo un homenaje a Celia Cruz. Que ha sido muy bonito. Y lo vi por televisión y me emborraché, me lo pasé muy bien con mis amigos que son los músicos que estábamos allí. Me lo he perdido pero espero que la vida me de otra oportunidad.

P.A.: Como veis, estuvo en espíritu.

Rosario: Aparte estaba allí Javier Cámara y como le dijeron que era cantante, capaz se ponía una peluca y a cantar, que lo hace muy bien, por cierto, que le gusta.

P.A.: Le gusta, le gusta. Voy a contestar a la pregunta de Leonor. Leonor iba a ir con un vestido de Josep Font muy bonito. Ella nos hizo un pase (eso es parte del rito antes de salir a la ceremonia) y no lo aprobamos; había algo que no le sentaba lo suficientemente bien, con toda mi admiración por el joven diseñador. Así que nos fuimos a la hermana Francia y encontramos un Chanel que le quedaba genial.

Leonor: El de Chanel era como una paloma de la paz y el de Josep Font era fucsia.

P.A.: Y de terciopelo y le daba un grosor que no procedía. Supongo que me perdonaréis. Y respecto a la tercera pregunta de ¿a qué sabe un Oscar? Pues sabe a...; ayer viendo la televisión descubrí que dije lo mismo que dije cuando estaba a punto de recibir el primero. Que una vez que estás allí pues yo quiero que me lo den. Llego tan cansado que creo que eso ya me hace merecedor. Siento que he llegado al final del camino, que he cumplido muy bien y también siento como una especie de liberación porque entonces ya puedo emplearme en la próxima película y dedicarme totalmente a ella.

Pero te tiene que saber a algo en especial

P.A.: No, no sabe a nada especial. Hay cosas que no saben a nada especial. Tú, cuando tienes un orgasmo múltiple ¿a qué te sabe? Además de a lefa ¿a qué te sabe? Allí además no había un elemento tan físico como la lefa. Es una alegría enorme... es un sabor abstracto.

¿Cómo sentó el discurso?

P.A.: No he hecho un referéndum sobre el discurso pero mucha gente a la hora de felicitarme, no sé si en un gesto social, me felicitaba tanto por el discurso como por haber conseguido el premio. Lo valoraban mucho más también por la ausencia de discursos de este tipo y porque en este caso no estaba prohibido hacer alusiones a la situación que vive el mundo, que vivimos a través de Irak. Pero sí que, una semana antes, el productor del programa había impuesto una serie de reglas: una, la de los 45 segundos, y otra, que no se hablara de la guerra y que los presentadores tuvieran un guión para no salirse, aunque alguno se salió, como Gael [García Bernal]. Pero tenías que atreverte y después tenías 45 segundos para hacer lo quisieras con ellos. Aunque poco puedes hacer con 45 segundos. Pero luego estaba incómodo sobre todo por ver el reflejo en los demás, sobre todo en los actores norteamericanos. En el aire estaba el deseo de querer hablar de ello y estaban autocensurándose por miedo a que hubiera represalias. En general, a mi me felicitó mucha gente.

Leonor Watling: Y luego lo de Michael Moore, la gente estaba muy tensa cuando estaba en cámara.

P.A.: Lo de Michael Moore fue tremendo. Fuimos a por unas botellas de agua y en ese momento salía Michael Moore y todos los que estábamos allí aplaudíamos lo que dijo. Luego nos asustamos cuando oímos los pitidos, me pareció tremendo. Indica cómo está aquel país. El discurso fue mucho más largo de lo que fue en televisión, le cortaron con la música. Tuvo un par de lo que hay que tener para decir todo lo que dijo.

¿Acerca de los estilismos en la ceremonia?

P.A.: Es muy difícil y es una ocasión en la que uno se equivoca más fácilmente, sobre todo las chicas. Los chicos nos ponemos un traje y tira "pa' lante". Leonor estaba buenísima. Que me impresionaran: Halle Berry queda muy resultona con todo lo que se ponga, Jennifer Lopez...son chicas a las que les sienta bien todo. También iba muy bien Catherine Zeta-Jones, muy bien controlado su pecho, su barriga, parecía a punto de explotar toda ella. Juliane Moore iba toda de verde, iba muy guapa. Julia Roberts iba rara. Es una chica guapa pero con brazo gordo. La mejor vestida fue Leonor.

¿Crees que hubo censura en lo que recogían las cámaras?

P.A.: Lo peor que tiene la ceremonia de los Oscar es que es un programa de televisión que lleva un ritmo increíble. Había más interés en ver las reacciones del público con los chistes de Steve Martin que la reacción al 'speech' de Michael Moore. Sí que el realizador estaba al tanto de qué se iba a encontrar según a quién enfocara la cámara.

¿Pensaste en algún momento que no te darían el premio al mejor guión?

PA: Nunca estoy seguro y prefiero ser totalmente pesimista. En otros premios que me dieron actrices afines a mí, me bastó ver la cara de la actriz para saber que me había tocado el premio. Pero a Ben Affleck no lo conocía de nada y yo pensaba que todo lo que estaba relacionado con él estaba muy lejos de mí. Pero no, salió el premio. Hay a veces una sonrisa que anticipa o un gesto, pero en el caso de Ben Affleck, nada.