Entrevista a Andrés
Wood,
director de "La fiebre del loco" |
Un diretor chileno que
nos presenta una película con unas historias comunes dentro
de un entorno completamente exótico. Una isla en el sur de
Chile donde los lugareños están abandonados a su suerte,
donde toda la comunicación con el exterior son una barcaza
que pasa dos veces al día y una radio comunitaria instalada
por el cura del lugar. Andrés Wood dirige una preciosa película
que nos llega desde el fin del mundo con historias que nos llegan
por humanas y límites sin dejar que se convierta en un cuento
triste y haciéndonos reír a cada momento. Una película
que deja poso en el espectador y le hace preguntarse cómo
sería él le hubiera tocado vivir en esta parte del
planeta. Andrés Wood y una de las actrices protagonistas,
Loreto Moya, visitaron ClubCultura y respondieron a nuestras preguntas.
La película se estrena en diciembre. Lo
primero que preguntamos al director es su relación con el
lugar donde se rueda la película.
El origen de la idea de la película me vino
hace trece o catorce años haciendo un viaje de negocios,
nada que ver con el cine, donde me contaron la anécdota de
cuando se levantaba la veda del Loco (molusco con propiedades afrodisíacas),
y particularmente la historia de estas prostitutas que llegaban
en barcaza para aprovechar que la gente tenía dinero fresco.
Esas islas están en un espacio de Chile por el que apenas
se puede transitar, son islas 300 kilómetros al sur de Santiago,
es una especie de selva fría, tiene muchos canales y se recorre
en barcaza. Yo no podía entender a estos personajes que ganaban
dinero una vez al año y se lo querían gastar ahí
mismo en vez de aguantarse e ir a la ciudad más tarde donde
podían encontrar todo más barato. Finalmente comprendí
que buscan cosas mucho más bonitas que lo que es la riqueza,
buscan encontrarse bien en su isla y un poco de diversión
a domicilio es algo que el resto del año es sólo un
sueño.
Al ver la película te imaginas viviendo
en un sitio así y comprendes todo lo que hacen.
El día de la paga de la recogida del molusco,
llegaba gente con barcas llenas de microondas, lavadoras... Eso
es así en la realidad. Es fuerte vivir ahí, hay un
gran grado de alcoholismo. Pero todo se entiende, son tan humanos...
Me sentí conectado. La película desmerece a los lugareños.
Llega a ser absurdo que haya dinero. No lo necesitan, pero están
locos por el dinero. Con la idea de hacer parte del mundo. Aunque
en realidad no pertenecen a él están demasiado lejos.
Entre los actores había muchos lugareños, sobre todo
en el grupo de mujeres desesperadas por la llegada de las putas
que se llevan el dinero de sus maridos.
En la anterior película, "Historias
de fútbol" hablabas también de las diferencias
entre ciudades como Santiago y los lugares más remotos de
Chile.
Sí, pero las motivaciones son distintas.
En "La fiebre del loco", quería encontrar un sitio
en el que no sintiera a nadie detrás de la cámara,
era muy importante la idea de un pueblo perdido. En cambio donde
filmé "Historias de fútbol" está
llena de construcciones, de barcos... En "La fiebre del loco"
me gustaba la idea del fin del mundo, de cómo afecta la globalización
al fin del mundo. En cambio, en "Historias del fútbol"
el tema era el fútbol porque me gusta el fútbol y
me gustaba juntar a esta gente tan distinta como un atacameño,
un chilote y alguien de Santiago a través del fútbol,
enseñar cuáles son las diferencias.
¿Qué te gustaría que la
gente extrajera de tus películas?
A mi me gustaría que no se quedaran con ningún
tema sino con las sensaciones, con los personajes. También
me gusta la idea de que te surjan preguntas y que la pelicula quede
en algún espacio de tu cerebro. Soy muy ingrato con mis películas,
cuando las termino me deshago de ellas, y es sólo un tiempo
despues, cuando puedo volver a verlas con cariño. Y es que
es un ejercicio muy duro, nunca te parece que está terminada
y perfecta, te juegas mucho con una película, pero no comercialmente
sino artísticamente.
¿Qué tal fue la acogida en Chile?
Fue justo el año de "Taxi para tres",
que fue une exitazo, pero fue bien recibida y fue la película
más taquillera que he hecho.
¿Cómo fue el acercamiento de los
actores al lugar?
Nosostros teníamos una idea de los peronajes
y cuando llegamos fue todo absolutamente distinto, era todo mucho
más fuerte y más violento, todas las emociones eran
mucho más fuertes y cambiamos muchas cosas de los personajes.
La unica comunicación era una barcaza que pasaba una vez
al día. Tampoco había teléfono y cuando tenía
que hablar con el exterior lo hacía por la radio y todo el
mundo escuchaba lo que uno decía. Nos pasó casi lo
mismo que a la gente que vivía allí, rápidamente
te mimetizabas con la gente.
Eso se ve en la película, un hombre declarándose
a su novia y todo el pueblo escuchándolo.
Ahora ya no funciona así pero ha sido de
ese modo hasta hace bien poco. El personaje del cura está
basado en un personaje real. Este cura tenía una obsesión
por el divertimento en la isla porque veía que los lugareños
venían para recoger el molusco pero que cuando no había
trabajo emigraban y ya no volvían más. Él decía
que la gente no emigraba por problemas laborales sino que emigraba
porque se aburría. Por eso llenó la isla de antenas
parabólicas, equipos de radio... Y por eso en la película
se ve cómo el cura y una feligresa, declaman por la radio
que han montado en la sacristía una novela de amor que todo
el mundo sigue con fervor.
¿Cómo has elegido a los actores?
Hice un casting para las prostitutas. Menos la jefa
que era María Izquierdo. Para el protagonista necesitaba
un hombre muy varonil, muy fuerte y lo encontré en Argentina.
(Emilio Bardi)
¿Cómo entrasteis en contacto con
la productora de Almodóvar?
A través de Tekila Gang en México,
ya que ellos coprodujeron la película de "El espinazo
del diablo". Su equipo es muy bueno. Esto ha sido lo mejor
de la película, a nivel humano, ha sido un gusto trabajar
con ellos.
¿La habéis presentado en festivales?
Si, en Rotterdam, Sundance, Venecia y Toronto.
La aceptación ha sido muy buena. Estamos muy contentos. A
ver qué pasa con el estreno en España, nos hace mucha
ilusión estrenar aquí.
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