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[...] "Sólo hay dos maneras de atacar (en el sentido
de abordar: con Almodóvar y sus susceptibilidades con la
crítica conviene no dar puntada sin hilo) esta obra, muy
maestra, del género que este director va acorralando película
a película: el melodrama [...] Alcanza [Almodóvar]
su evidente vocación místico cinematográfica
y su alma se reúne, inflamada, con su amado melodrama [...]
En "Carne trémula" los personajes viven con cierto
desapego su omnipresencia: "son" al margen de la fuerte
personalidad de su creador. Y por primera vez crea personajes masculinos
cuya potencia y humanidad los lleva a estrellarse contra la tapia
de sus sentimientos, algo que siempre había reservado para
"ellas". [...] Hay demasiada imagen, demasiada intención,
demasiadas metáforas y escenas sublimes en "Carne trémula"
como para poder abarcarlo todo en un simple comentario. [...] De
verdad, Almodóvar se ha vengado de los analistas de su cine,
de la crítica exigente y reticente, y les ha puesto delante
algo atiborrado de sentidos... Y a pelar el hueso... Los demás,
están de enhorabuena, pues tienen enfrente una apasionante
película llena de grandes momentos e interpretaciones que
podrán disfrutar por el simple hecho de ser espectadores
de ella."
E. Rodríguez Marchante, ABC, (10. oct. 1997).
[...] "Sería estimulante que en los títulos de
crédito de "Carne trémula" no apareciera
el nombre de su creador (... ) Si ocurriera ese imposible milagro,
estoy convencido de que la inmensa mayoría de los espectadores
reconocerían su fuerza, su belleza, su complejidad, su desgarro,
su capacidad de emoción, su dureza, su veracidad, su lacerante
humor en medio de situaciones trágicas, su sabiduría
sobre las tortuosas o diáfanas relaciones humanas, sobre
el sexo, el amor, el desamor, la pasión, la pérdida,
la ilusión, el deseo, la frustración, la miseria,
la venganza, la posesión, la intemperie, la supervivencia,
las adicciones físicas y mentales, la amistad, los celos,
la plenitud, la vida y la muerte. ¿Demasiadas cosas y excesivamente
solemnes o enfáticamente trascendentes? Les prometo que son
reales, conmovedoras y contagiables, que esas sensaciones están
descritas con inmenso talento visual y coloquial, que es una película
realizada con el cerebro, el corazón y las entrañas[...]
Nos está hablando un fulano maduro y admirable que ya no
necesita disfraces prestigiosos ni frivolidad gratuita, un auténtico
narrador, un artista que ha fortificado su lenguaje depurándolo
de superficialidad vendible [...] Todos los personajes chorrean
carne y sangre, contradicción y pena, sentimientos al límite
y pavor a perder lo que tienen, se necesitan y se temen, se quieren
y se odian.[...] "Carne trémula" tiene factura
de gran cine. Quiero decir: es potente su forma y su fondo, su guión
y sus diálogos, sus personajes y las situaciones que viven
o malviven, su cámara, su ritmo, su fluidez, su estructura,
su bellísima música, sus actores."
Carlos Boyero, El Mundo, (10.oct.1997).
"Cuando "Carne trémula" alcanza su primera
media hora vale la pena cortar mentalmente -basta una instantánea
mirada del espectador dentro de sí mismo, hacia lo que la
pantalla ha depositado en ese corto tiempo detrás de sus
ojos entusiasmados- el hilo de atención que nos mantiene
en vilo y preguntarse qué nos ha contado hasta ese momento
la serena y no obstante arrolladora secuencia de la película.
[...] Cerrada esta pausa íntima instantánea, esa sorprendente
acumulación de carne viva imaginaria prosigue su cautivador
ascenso: no desfallece o va a menos. Su riqueza crece incesantemente,
casi inapelablemente, conformando una película de extraordinaria
audacia, precisión y hermosura, compuesta con un rotundo
vigor trágico e inseparable de la delicadeza de un humor
libérrimo. Es, por ello, una película que roza lo
insuperable, que hace coincidir lo que finalmente nos da con lo
que a lo largo de su apasionante desarrollo nos promete, que es
muchísimo. A esto se le llama en cine rozar la perfección
y embarcarnos (con ese mágico roce) en una aventura visual
de las más elegantes y mejor construidas que este cronista
(que ve medio millar de películas al año) ha visto
en décadas."
Ángel Fernández Santos, El País, (12.oct.1997).
"Pedro Almodóvar, en plena madurez, ha cuajado como
uno de los directores de mayor personalidad, diría que inclasificable,
del cine español, lo que apuntó ya desde sus primeros
pasos. [...] Certeramente, Almodóvar ha definido su nueva
obra como "una película genital". Como toda su
producción que arranca siempre del mismo sitio, de las mismas
raíces: una almáciga de pasiones que se ramificarán
luego de forma increíble [...] Almodóvar ha trabajado
esta vez con un guión más cohesionado lo que da una
película compacta, aunque con la espontaneidad, la desenvoltura,
esa libertad de rodaje, de la que hace partícipe a los intérpretes,
de la que hablaba antes y le distingue siempre. Una película
con una firme estructura, de círculos concéntricos
a partir de la impactante escena con la que comienza la historia,
que gravitará sobre toda ella y que nos dará sus claves,
en un ritmo ascendente, según las propias palabras del autor,
de temblores de deseo, de pasión, de miedo, de incertidumbre
y espera. Un entramado de interrelaciones y sentimientos. Todo ello
lo expresa Almodóvar con un dominio completo de su técnica,
con movimientos de cámara que crean momentos memorables [...]
Esta vez Almodóvar ha toreado con una cuadrilla nueva, en
una fenomenal faena de conjunto en la que sobresalen en primer lugar
los personajes masculinos [...] En cuanto a las actrices, sus papeles,
aunque más limitados, les dan ocasiones de demostrar sus
aptitudes en unas estupendas interpretaciones.
Antonio Colón, ABC, (17. oct.1997).
[...] Es cierto que, con el paso del tiempo, Almodóvar
cada vez filma mejor, si nos atenemos al control absoluto de la
puesta en escena. Habría que preguntarse si esta prolijidad
mejora su estilo. Si bien, a lo largo de la intriga, los personajes
cambian de roles y por momentos nos sorprenden, se añora
el desparpajo de sus primeros títulos, cuando no tenía
nada que perder. Aquí está todo tan ordenadito (la
pasión, la condena, el rescate) que no alcanza a conmover,
aunque a la hora del amor haya siempre secuencias notables.
Noticias Magazine, 21 de mayo de 1998
[...] En "Carne trémula" su concepción fílmica
parece tener un vuelco. En ella se centra más en la historia
-bien retorcida, eso sí- que en su versión artística
(aunque sin descuidarla). Deja de lado a esas "chicas Almodóvar"
que tanto dieron que hablar -lugar que reemplaza con caracteres
masculinos más que interesantes-. Se aparta de esa estética
"kitsch" que imprimió a sus filmes una marca registrada.
En contrapartida muestra a personajes bien de sus entrañas:
conflictivos, pero con una preponderancia extrema por sobre el entorno.
Sin embargo, ese entorno no puede ser dejado de lado a la hora de
analizarla [...] El director desea que el espectador conozca la
génesis especial del protagonista [...] la mente "almodovariana"
nunca descansa y por lo tanto, sitúa a Víctor como
denominador común -quizás nunca mejor utilizado el
término- de situaciones límites que hacen chocar a
todos contra todos.
Camilo Lynch, La Prensa, 21 de mayo de 1998
[...] En Almodóvar la obra se va haciendo, va devorándose
sus propias afirmaciones artísticas; en su filmografía
no hay más continuidad que la de las rupturas. O lo que es
igual: Almodóvar aligera el equipaje para así poder
llevar más peso [...] Su más reciente creación
parece venir a decirnos que hoy la modernidad consiste en el retorno
a lo clásico. Así, entonces, asistimos a una transformación
que puede ser progresiva, pero seguramente será definitiva.
Sergio Wolf, Rolling Stone, mayo de 1998
PREMIOS
Festivales
Festival de cine de Nueva York. Octubre, 97
Festival de Mar del Plata. Noviembre, 97
Festival de cine de Tel-Aviv. Enero, 98
Muestra de cine. Guadalajara (México). Marzo,98
Festival de Cartagena de Indias. Marzo, 98
Festival de cine de Corea. Septiembre, 98
Festival de cine de Estambul. Abril, 99
Premios
Nominaciones a los Premios Goya: Mejor Interpretación Masculina
Protagonista (Javier Bardem), Mejor Interpretación Femenina
de reparto (Ángela Molina) y Mejor Interpretación
Masculina de reparto (José Sancho).
Premio Goya al Mejor Actor Secundario: José Sancho.
Premio de la Unión de Actores a la Mejor Actriz de Reparto:
Pilar Bardem.
Premio Fotogramas de Plata a la Mejor Interpretación Femenina
Española: Ángela Molina.
Fotogramas de Plata a la Mejor Interpretación Masculina:
Javier Bardem.
Premio El Mundo del País Vasco a la Mejor Banda Sonora Original:
Alberto Iglesias.
Premio El Mundo del País Vasco al Mejor Actor de Reparto:
Álex Angulo.
Premio Ondas Cinemanía.
1998
Nastro D'Argento Europeo a la Mejor Película y Mejor Actriz
Protagonista: Francesca Neri.
Nominación al premio BAFTA a la Mejor Película de
habla no inglesa.
Premio ACE (Asociación de Cronistas de espectáculos
de Nueva York) a la Mejor Película.
Inclusión en la lista de las diez mejores películas
de la revista "Time".
1999
Premio Función Privada de la Universidad de Cine de Buenos
Aires a la Mejor Película extranjera de habla española.
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