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Tras el éxito de su anterior película, Almodóvar da un giro
brusco en su cine, tanto visual como temáticamente. Por primera
vez comparte la autoría del guión con el escritor Jesús
Ferrero. "Matador"
(1985) se convierte en la obra más "rara" del autor. Este
largometraje se aleja del naturalismo de los anteriores y
de la comedia para convertirse en una bella fábula sobre la
muerte, el sexo y la culpa. En España, la película crea gran
desasosiego y diferencia de opiniones, sin embargo, es muy
bien recibida en el extranjero, particularmente en latinoamerica
.
En 1986, Pedro Almodóvar dirige "La
ley del deseo". Por primera vez se produce a sí mismo,
junto a su hermano Agustín. Ambos han creado, beneficiándose
de la ley de Pilar Miró de 1983, su propia productora,
"El Deseo". A pesar del éxito de su filmografía anterior
y de la nueva ley de cinematografía, "La Ley del Deseo" Tiene
fuertes problemas para recibir ayudas oficiales y se transforma
en un reto económico para la recién creada productora. Precisamente
este desafío y la libertad que éste conlleva convierten a
la "Ley del Deseo" en una de las películas más libres del
autor y del cine español del momento.
En 1987 "Mujeres al borde de
un ataque de nervios" se convierte en el punto de
inflexión de la obra de Pedro. Esta comedia blanca da la vuelta
al mundo, siendo aplaudida por crítica y público. Recibe hasta
cincuenta premios nacionales e internacionales y es nominada
al Óscar de Hollywood, rompiendo algunos records
de taquilla tanto en España como fuera de sus fronteras.
A lo largo de 1988, viaja incesantemente, saboreando las
ventajas y desventajas del éxito. Para huir de todo ello,
se refugia de nuevo en Madrid y mientras continúa el alboroto
de sus "Mujeres..." nominadas al Oscar, rueda una nueva película,
"Átame" (1989.) Esta obra
marca la ruptura con su actriz de referencia, Carmen Maura
y el comienzo de una fructífera colaboración con otras de
las grandes divas del panorama español y europeo: Victoria
Abril. La película arrasa en las taquillas españolas,
cerca de un millón de personas acuden al cine a verla.
Sin embargo, en EE.UU. su exhibición estuvo acompañada
por el escándalo y la polémica. La MPAA (Motion Pictures
Association of America), organismo encargado de la calificación
de las películas, marginó su distribución con el estigma de
una X. Apoyado por Miramax, la distribuidora de la
película allí, Pedro y otras víctimas del puritanismo norteamericano
entablaron una tenaz batalla legal. Como resultado de esta
lucha nació una nueva calificación, la NC17, adjudicada
a todas aquellas películas de naturaleza explícita que anteriormente
eran injustamente consideradas pornográficas. La película
se resintió de toda la polémica.
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