|
"Son de mar"
en palabras de Bigas Luna
2ª Parte
SOBRE
RAFAEL AZCONA
Azcona
es un sabio, cada vez que estás con él aprendes
algo o dice algo memorable. Siempre digo que no
trabajo con alguien con el que no me apetece ir
a cenar y es algo que me funciona muy bien.
Azcona
ha sido fundamental en esta película. Los que
conozcáis la obra de Vicent sabéis que es culta,
sensual, se mueve entre el realismo y un mundo
onírico. A Azcona le ha tocado una parte dolorosa
que es sacar todo lo que no se puede filmar. Una
novela se lee a trozos, con pausas, una película
es algo unitario, el ritmo es diferente, hay que
eliminar. Azcona tiene la virtud de ser muy realista,
ha dejado un esqueleto muy limpio y claro de la
historia, como la espina de lenguado de Picasso.
Yo lo he barnizado con mi estilo.
Azcona
dice una cosa que me gusta mucho y yo la repito
en mis clases: Cuando alguien le dice "eso es
así seguro", él contesta: "En la vida no hay nada
seguro, sólo una cosa, cuando vas a un hotel y
te vas a duchar es mucho mejor poner la cortina
de plástico por dentro de la bañera, todo lo demás
es discutible, pero eso es seguro".
SOBRE
EL MAR
El Mediterráneo me fascina, bueno la costa,
porque en alta mar estoy 'acojonao', cuando subo
a un barco sólo pienso en volver a tierra. En
el rodaje hice tanta publicidad de que me mareo
en el mar que el día que salimos a rodar en barco
el único que no se mareó fui yo.
Hacía años que quería rodar una tormenta impresionante
y en esta película lo he conseguido.
Filmar bien el mar es algo que tenía pendiente.
En muchas de mis películas aparece el mar pero
en un plano secundario. En "Son de mar" he podido
rodar muchos mares porque el mar es un protagonista
más de la historia.
En
la película también se refleja lo feo de la costa,
esos edificios horrorosos, lo que pasa es que
la belleza de Denia acaba superando esa fealdad.
EL
CINE DOGMA
A mi la corriente de cine Dogma me parece un concepto
extraordinario, honesto. Pero no se puede adaptar
a nosotros. Si lees los preceptos del Dogma no
son adaptables a nuestra conducta latina. Para
empezar no admite el autor, lo radical del Dogma
choca con lo pluricultural del mediterráneo. Pero
el Dogma ha sido una cerilla de la que está saliendo
un fuego que dará mucho que hablar. El espíritu
de la idea me parece estupendo.
El
cine era algo a lo que sólo teníamos acceso algunos
señores como yo, ahora cualquiera puede hacer
una película con una cámara digital. Creo que
la verdadera historia de la imagen, no del cine,
de la imagen, empieza ahora. Sobre todo por la
clonación perfecta de la imagen. Los mejores narradores
en imágenes saldrán de lo digital, sólo por probabilidades,
habrá muchos más narradores. Esto es un regalo,
una bendición.
|