Collage digital: Poética de la Piedad de Milagro Haack
Apreciado dios.
“No habéis oído hablar de ese loco que encendió un farol en pleno día y corrió al mercado gritando sin cesar: « ¡Busco a Dios!, ¡Busco a Dios!»” *
.
Los días están más rápidos, pareciera que todo gira y en ese giro cambia la casaca de todos los instantes para el retiro sin cosquillear el aire de su desaguarespacio.
Me han dicho que has muerto, que ya ni vienes por estos terrenos, que esa muerte es olvido por nueva tierra. Sabes, me parece bien, todo debe cambiar, con ello hasta las creencias, si dicen que no existes, entonces, esa oscura nube –Oscura- sobre el Cerro del Café, tiene días expresándolo. No es niebla, nadielo mira, pero lo observo, y le garabateo con un dedo en el espejo te estoy mirando, sólo eso, te estoy, entonces, veo un rayo de luz, parece de medio sol cerca de él, y veo ese verde calado en la madrugada platicándome; no llores más niña, todo el cielo te protege. Pero cómo, si no hay nadie más allá de tu belleza, tus esperados ojos, tus manos, para no prestarte más las mías,sólo, eso, reflejos, y más reflejos de lo que no conocemos. Por ello te escribo, comprendo todo, aunque soy humana, comprendo los espacios, los dejo ir con su sabroso halagüeño, que ni siquiera atrapo por los quinqués, sólo dejarlo ir, así de sencillo, como todo en la vida.
“¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿No nos llega todavía ningún olor de la putrefacción divina? ¡También los dioses se descomponen! ¡Dios ha muerto! ¡Dios permanece muerto!” *
Sabes, dios, hoy entró un olor a crisantemo por este piso quedándose parado en la lucera, haciéndole compañía a tu creación, te digo, se ve muy asustado, como a punto de desplomarse en un solo artero relámpago más, sin ser el cerro de las Tres Cruces.
Como sabes, no los tengo plantado en el patio, por eso me fue extraño, pero no desconocido, por las olas de vida que he tenido.Aquí, se conocen como la flor de los muertos, las llevan siempre a los cementerios, es de un amarillo muy suyo, dicen porque duran mucho, pero al marchitarse es como el cuerpo en un sepulcro.
En su olor me detuve, pensé en lo que me señalan, -ya no existes-, bien, creo que es cierto. La naturaleza es sabia, nos da signos para reflexionar, como ese dicho, cuando el río suena, es porque piedras trae, divisando que tu muerte es normal como todas; los cambios son de aquellos que aceptan elfinal de una creencia para volver a buscar los ojos de dios entre las cenizas y las esperas, debe haber una huella, un pétalo de un crisantemo, para iniciar este salto de campana.
Quizás, no leas esta carta, como las otras, pero ahora hay una razón, ya no estás, y es bueno saberlo, es bueno saber que este mundo ya no te es importante, habiendo otros a la vista y son parejos, buenos para ti, no es crítica, es saltar al vacío, sabiendo que hay tejidos y destejidos pasados, mientras en el planeo vas recogiendo los hilos para construir otro por anónimo, por ello, al fin, advierto este cuarteado muelle por diadema de agua.
Deséame suerte, estaré bien, quizás por primera vez, quizás, la niña este despierta, sin olvidar sus naturales esencias.
Feliz viaje por donde quiera que estés,la felicidad o el retiro han sido tu morada desde siempre.
“Finalmente, arrojó su farol al suelo, de tal modo que se rompió en pedazos y se apagó. «Vengo demasiado pronto -dijo entonces-, todavía no ha llegado mi tiempo. Este enorme suceso todavía está en camino y no ha llegado hasta los oídos de los hombres.*
Hasta siempre yrecibe este tácitoabrazo
Milagro Haack
* La Gaya Ciencia, Frederick Nietzsche.Escrito por Escritos de Milagro Haack a las 19:2
Abrigo Esbozo: Vicente Gerbasi poeta del resplandor
13/02/2009
Abrigo Esbozo:
Vicente
Gerbasipoeta del resplandor
I
“El deber de
nosotros los poetas es restituirle ese valor mágico”
Vicente
gerbasi
La poesía de Vicente Gerbasi resalta el "realismo
mágico" con rasgos acentuados en la vivencia, muy propios dentro de la
presencia de lo humano en el paisaje, nunca antes sentido en nuestra literatura
del siglo XX, logrando una mirada cósmica universal en el quehacer poético;
esto, se puede palpar por el hallazgo en la lectura del rayo cruzando sombra,
profunda llenando comunicados con las entidades sobre tornasoles, recorriendo
memorial escrito, sólo dando un abrigo esbozo de unos de sus libros inmortal de
la literatura venezolana: “Mi padre el
inmigrante; poemario de treinta estrofas muy bien hiladas hacia el homenaje
al padre, realzando a Canoabo, pueblo rodeado de montañas, de signos
maravillosos, misterio dando luz y temple a través de su palabra, por donde se
respira la fusión, la mezcla de cultura vadeando el vinculado asombro alojado
en las imágenes sostenidas desde la niñez ya su vez se percibe una poesía cercando lo metafísico: Venimos de la noche y hacia la noche vamos. Así
inicia Vicente Gerbasi este inmortal poema cuando lo supremo e irreversible se encuentran como un preclaro
dibujo por su espontaneidad deslumbrante: lo filosófico, la eterna búsqueda de
los paradigmas de lo humano junto a la vivencia dando paso a la modernidad con
presencia perdurable, estéticas hispánicas, como prolongación de una tradición
ya escrita; sin embargo, Vicente Gerbasi la enriquecedesde su propio terreno donde la natura habita
con lo íntimo vivido desde la infancia, despertando la llama del relámpago
entre el pálpito encuentro con lo latente inesperado por los atajos del retorno
a la aldea de Canoabo, reflejando el padre-ser-hombre engendrador de vida, engendrador de muerte, con su perspectiva
sideral que bautiza el paisaje en un ente mítico hasta místico:
XI
Por ti sé que
el remo que regresa del horizonte,
y el hacha que
al contacto del árbol
llena de
resonancia el día,
y el martillo
que aplasta el hierro
y lo moldea
como una llama densa,
y la mano que
amasa el barro, para la vivienda,
y amasa la
harina para los hijos,
y para los
hijos de nuestros hijos,
y el escalpelo
que transmite sangre a la piedra,
elevando su
suave gesto en la penumbra,
y la frente
inclinada sobre la maravilla,
hacen la
conclusión de la jornada.
Por ti sé que
el paso de cada uno es solitario,
como un
recuerdo, como un instante,
como la muerte
de cada uno.
Por ti sé que
el amigo es sagrado,
y que más vale
un árbol con frutos
que brillantes
monedas de oro.
Pero aquí
estoy debatiéndome con sangre, imagen y lamento,
recogido en mi
gesto como habitante que sale de la noche.
Por ti me
alejo de las ruedas del lujo,
de la
serpiente de oro, de la araña de cristal pulido,
de la cortina
de azules mariposas.
La tierra nos
reclama más cerca de sí misma,
más cerca del
sueño en que la vemos.
Ráfagas
solitarias se acercan a mi frente,
donde la noche
mora temblando en los jazmines.
Fugaces
resplandores pasan entre mis huesos,
mientras voy
escuchando mis pasos en el polvo.
Avanzo, clamo,
caigo, y yo mismo levanto
mi cuerpo
abandonado.
Agítanse las
sombras al golpe de la sangre,
con el trueno
que enluta barrancos y montañas,
y en la
humedad enciende cuchillos, ojos, cuerpo
y manos que
socavan la soledad oscura.
Camino por
escombros, recojo un niño herido
que
interminablemente llama hacia las paredes.
Busco un pan,
me persiguen
y mis rodillas
sangran por largas madrugadas.
Padre de mis
huellas,
padre de mi
tristeza nocturna.
Y de mi
poesía.
Las imágenes crean el espacio con su propio galope para
atrapar el enigma incesante en el mismo espacio por la visión del niño, el
mismo que va lleno de misterios penetrando en cada palabra -imagen-
reconociéndose por la seducción del regreso de un ser que rompe y teje mundos
reales y los mitifica en el instante con una sola pincelada onírica tan
esencial, como real por el mismo misterio de cada símbolo guardado en el rocío
sensorial, avivando a la misma natura con acento íntegro; único génesis de la
poesía venezolana hacia lo universal de las letras, inmortalizando el brillo
sentido por el goce de la luz que nos lleva a cabalgar con un ritmo muy propio
en su poética originando encanto, la montaña desde el río intrínseco del verso:
XIV
Áspero cuero
de tigre,
estrellada
lentitud de arqueado lomo,
fuerte cabeza
insomne,
dientes
detenidos en la sombra.
El viento
vegetal lame las peñas,
húmedas
lumbres vagan por el río,
y tensos pasos
hunden
las flores de
la noche en la memoria.
Muchas lecturas y escritos se han enfocado en lo contemporáneo
de “Mi padre el inmigrante”. Siento que es volver a recorrer los caminos muy
marcados deGerbasi, es volver a nacer
desde la memoria del padre con su espada llena de luz, signo a su vez de la
extensión de la palabra, asumiéndola por toda su poesía al enfrentarnos a la
realidad humana, volver a ser humano, volver al eje de la poesía: la infancia
con sus tesoros y sombras alucinantes que todos poseemos; volver a la
conciencia de la misma poesía dentro del relámpago cuando destellan las puertas
sobre los arcos siempre de obertura, volviéndolos “cuerpos de arte” superando
todas sus fuentes sin oponerte a su raíz.La palabra va junto a la firmeza del signo, regenerando visiones que
sólo el mismo Gerbasi puede clarearnos: “Yo
considero que mi padre el Inmigrante, es un poema vivencial, existencial, Lo
escribí a los 28 años, para esa época leía mucha filosofía…. En el libro se
nota el contenido filosófico, especialmente, no a la manera de Sartre, sino a la de Heidegger y Rilke.”*
XIX
Arden puertas
oscuras hacia el fondo
de los muros
solitarios,
hacia la
escala antigua de Jacob.
Resbalan las
maderas, los metales,
cayendo en las
tinieblas como lenguas,
en la sangre
que hierve,
hacia rostros
oscuros,
y aquí, junto
a mi alma,
se abren
flores azules
en medio al
resplandor.
Detrás están
las llamas saliendo de la madera,
detrás están
los vientos de las constelaciones.
Una espada,
una espada, una espada que brilla
derriba un
árbol negro.
Ahí va como un
río el mármol por la noche,
y resuenan las
voces
de las almas
que llegan al panteón nocturno.
Si entramos con la magia de la poesía a su imaginable
núcleo para reconocer el manto que frotamos por tierra, desgranando ámbitos que
nos levanta el día fuera del hechizo de la noche, cuando nos anuda a la sacra
alianza de este oficio de ser poeta marcado por una región hacia otras perennes
fronteras. Este es el caso de Gerbasi parte de la médula sensible transparente
y nos lleva por estelas universales, con el canto que temporiza a la poesía,
reluciendo con la palabra que pueblan labios. Asimismo, es alma investigativa,
necesario paso para entrar hacia los otros edenes como propios: “Es un perpetuo
recomienzo y un continuo regreso” como lo acentúa Octavio Paz. Entonces, venimos de la noche y hacia la noche vamos,
el círculo poético cierra y abre con este magistral verso, este diálogo con el
lector que ofrenda la reflexión de la nada siendo vasija árbol frente alespejo mordiendo lo redondo del verbo.
II
“Un poema es
necesariamente un objeto de arte.”
VicenteGerbasi
Escribir de un poeta como Vicente Gerbasi, siempre será un
espiral reto, un sentir el respiro del asombro en toda su obra literaria, que
va más allá de los horizontes y abre,desnuda el testimonio ojo de la poesía universal como el alquimista que
bebe de la esencia de lo real cuando afronta la unidad de un lenguaje trascendental
con acercamientos hacia el vigor del trópico, de la naturaleza, lo mítico y lo intrínseco
creativo, asumiendo lo ecológico: círculo por tierra compartiendo su híbrido
hábitat con centelleo desde la infancia por donde hormiguea la metamorfosis
junto al río metafórico con pertenencia única en su palabra escrita, siendo
parte del espejo en legado y prodigios poéticos surrealistas desde su humana acuarela
con estampo de vida. Por otra parte, su visión cósmica del lenguaje, su
labranza, la creación y la transmutación dentro del poema dándole nuevas
visiones pensando en el lector y como lector, porque Vicente Gerbasi nos da
“esa chispa creadora” sin despojar la poesía de lo infinito del arte vivencial:
“El poeta luego tiene otro trabajo que
consiste en cómo saber modelar como en una arcilla el lenguaje y eso se
adquiere a través de muchas lecturas, de conversaciones. Meditación profunda de
cada quien”.* El ser con sentido de
lo externo hacia esa meditación profunda, sensorialmente atado aly su “valor mágico” en el idioma sellando este encuentro
con lo mágico de la luz: memoria de agudo cauce de un gran observador del
humano ecosistema, como lo es Vicente Gerbasi, poeta mayor, fecundo en el arte
de Hispanoamérica, más allá de las fronteras por la traducciones de sus obras.
Mas, su valor cumbre lo sentimos en su fibra de existencial cuerpo, castizo,
ysólo me queda, el dejo de esta honesta
mudez, por lo dejado en este viaje cuando me concierto al hilo siendo tejido
del deleite por ser una recurrente lectora de la obra poética de Vicente
Gerbasi y Abrigo Esbozo, sólo un resaltar su palabra siendo el mago resplandor
tallando con madera propia su palabra hasta y después de Los
oriundos del paraíso
Los oriundos
del Paraíso
inventaron las
orquídeas
que mueven el
silencio de las horas.
Los oriundos
del Paraíso
hicieron de un
rubí
el ave que nos
acostumbra
a la tristeza
del Orinoco
sombrío.
Los oriundos
del Paraíso
lanzaron
las más bellas
mariposas
que vuelan
entre las ramas
de los viejos
cafetales de Canoabo.
¿y qué es
Canoabo? ¿Quiénes lo hicieron?
Lo hicieron
los oriundos del Paraíso.
Allá donde
toda la vastedad
suena en los
montes.
Vicente
Gerbasi
Del
libro Los oriundos del Paraíso. 1994 (0bra póstuma)
Milagro Haack
31 de octubre de 2008.
*Fragmentos de una entrevista
a Vicente Gerbasi. Revista poesía. Nº 62/63(1984) U.C
Vicente
Gerbasi.
Poeta y ensayista venezolano nacido en Canoabo en 1913. Hijo de un inmigrante
italiano. Entre 1926 y 1941 fue miembro destacado del grupo y revista Viernes,
junto a importantes poetas del momento Su primer libro de poemas fue “Vigilia
del náufrago”,1937. “Bosque doliente” 1940. “Liras”, (1943) Premio Municipal de
Poesía en 1941. “Poemas de la noche y de la tierra”, 1943.“Mi padre el inmigrante” su obra cumbre, en
1945. “Los espacios cálidos” en 1952. “Poesía de viajes”, 1968. “Diamante
Fúnebre” 1990, entre otros. Premio Nacional de Literatura 1969. En 1982 recibió
el premio Conac de poesía al mejor libro del año “Edades perdidas”. (1981).
Profesor Honoris Causa de La Universidad Simón
Rodríguez de Caracas. Muere en 1992. El 1994 publican su obra
póstuma Los oriundos del Paraíso.
Milagro Haack, poeta, ensayista, artista corporal y visual. Se desempeña activamente como promotora cultural. Nació en Valencia, Estado Carabobo, Venezuela, un 29 de noviembre de 1954. Ha publicado varios libros de poemas, entre los que destacan: "Temple Ajeno". 1990. "Puertas que no me Pertenecen". 1991 (Mención Honorífica Bienal Latinoamericana José Rafael Pocaterra 1987–1988). "Luto de otra Boca". 1992. "Cuarto de Ceniza". 1994. "Antología Poética", "La rama bifurcada", Poetas del Estado Carabobo. 1986-1994. "Cuadernos Cabriales N° 54", editado por el Ateneo de Valencia. "Cenizas de Espera" 2003. "Cinco mañanas juntas" 2003 "Lo callado del silencio" (2004). Quienes escriben en Venezuela. Diccionario de escritores venezolanos (siglos XVIII a XXI)", por Rafael Ángel Rivas Dugarte y Gladys García Riera (2005). Antología de Escritores del Estado Carabobo: "Palabras de Anunciación y de otras Adyacencias" (Editado por la Alcaldía de Valencia en homenaje a los 450 años de la ciudad de Valencia. Noviembre 2007). Escritoras venezolanas ante la Crítica. IV antología de la Asociación de Escritores de Mérida. Venezuela. Fondo Editorial Ramón Palomares. 2008. Ha laborado, para la Institución Ateneo de Valencias 80.A finales del año 2005 se une a la nueva visión del portal literario Lalupe.com como director de Arte hasta marzo del 2009. Recibe un Accésit en la "Bienal Latinoamericana José Antonio Ramos Sucre" 2007.Miembro de la asociación de Escritores del Estado Carabobo. Miembro especial del Ateneo de Valencia.Actualmente, reside en su ciudad natal y dirige un Taller permanente de Diálogos de Literatura y Orientación Poética "El Retorno a lo Humano".