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Martes 6
Enero 2009

 
 

arthursl

 
fotografía del escritor.JPG (29 Kb)

Arthursl
08/06/2007

El tiempo ese tren arrollador

 

Después de “Tierra de Nadie”, su primer poemario nace un Manuel Martín nuevo, como poeta de la Net- Generation. Lo que hace particularmente significativo el título del poemario que ahora presenta “Sueños de Alejandría”. En cuyo caso Alejandría representa para él, el vínculo atemporal entre el pasado, el presente, lo real y lo imaginario. Resulta inevitable que nos recuerde a un faro y una biblioteca que existieron no solo en la mente de un soñador;  Reconocidos como maravilla del mundo antiguo.

El tema que nos presenta en forma de poemas arrítmicos es el deseo humano de dominar el tiempo, ese tren imparable, su pisotear sobre nosotros, sus efectos menos deseados como el olvido. Manuel apuesta por una literatura de cercanía, que invita a identificarse. El tiempo nos arrolla, nos atropella no lo podemos parar, nos lleva inexorablemente al fin de nuestra existencia. El tiempo sigue y se personaliza en forma de reloj que no nos pertenece, aunque inútilmente tratamos de manipularlo. Por otra parte también simboliza periodos cortos de muertes y resurrecciones con relación a sentimientos intensos que ocurren en un momento preciso.

Manuel le pide al cielo que lo libere del tiempo, como si permanecer dentro de él fuera una prisión, lo que nos llevaría a concluir siguiendo su pensamiento que si pudiéramos ser inmortales e infinitos seriamos tan libres como el propio tiempo. El nos dice que dejemos que el viento escriba “ las alas del pájaro cruzando las edades del tiempo”

En sus poemas camina “con la dicha de poder parar el tiempo” o dicho de otro modo con la posibilidad de dominar sus efectos.

Sin embargo, nunca pierde la esperanza mientras “todavía hay un reloj que marca las horas”

Nos habla de los sucesos que acontecen en algunos vagones de ese tiempo, del silencio, de las cosas que callamos, de todo lo que lamentamos y no nos atrevemos a decir, de la distancia-tiempo que tomamos con nuestro pasado o incluso con nuestro futuro. Nos habla hermosamente del tabú de la muerte cuando nos dice que quiere encontrar “mi viejo árbol gris con sus raíces profundas y alargadas (...) y escuchar el sonido de mi pecho en la distancia y el eco de mi mortalidad”

El tiempo puede ser además cruel incluso cuando como se indica “el tiempo se ha negado tantas veces a adornar mi vida, que ya no pienso”

A pesar de ello, el autor no se resigna ante el enemigo implacable y sus caprichos nos dice: “Treparé por las horas hasta perder la esperanza” es decir hasta que no le queden más fuerzas o esté muerto, que en la ocurrencia parece lo mismo.

Solo en un breve paréntesis el tiempo se relega a un segundo plano para dejar lugar a Dublín y Irlanda como protagonistas. Ahí vemos la influencia anglosajona de un Manuel que como Lorca también fue en su momento “Poeta en Nueva York”. Fue tal vez allí donde por primera vez siente la nostalgia irlandesa de Yeats que invade Manhattan; y ahora retrata en apenas unos cuantos poemas. En el caso que nos ocupa es más bien el de un poeta catalán en Eire que hace un alto en su tiempo para adentrarse en el Dublín de Joyce y en un mundo celta que lo llena. Del cual presentimos seguirá sintiéndose inspirado en el futuro.

Incluso cuando nos hace una breve exposición de su anterior trabajo “Tierra de Nadie” nos cita a W.H. Auden:

“Los relojes no pueden indicar nuestra hora del día por qué acontecimientos rezar, pues no poseemos tiempo hasta que sabemos qué tiempo ocupamos, por qué el tiempo es otro que el que fuera el tiempo”

Todo él nos invita a marcar la memoria, recordando lo efímero de la existencia y la necesidad imperante de aprovechar bien nuestro pedazo de tiempo presente. Su escritura es reveladora de su propia capacidad de usar bien el tiempo y de su deseo comunicativo de entrelazarlo y crear sinergias con el de todos nosotros, sus lectores. Subámonos pues al tren.

 

 

 

                                          Rosa Ramos/  colaboradora del Diario Ampurdá    

                                                                  

                                                                                               

Escrito por arthursl a las 18:13

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escritor y asesora de oxford Eva Molina.JPG (59 Kb)

MANUEL MARTIN AGUADO
13/05/2007

Manuel Martin Aguado  escribe su segunda obra literaria de poesía, que será publicada durante el mes de septiembre en los paises de habla inglesa a través de la Editorial Trafford ( Canada/ Oxford ) y con toda seguridad en España la presentación se llevará acabo en la ciudad de Figueres el primer sabado del mes de Diciembre, lugar aun por determinar.

Comentar que de todas formas el libro una vez presentado en Londres podra ser adquirido en la RED a través de AMAZON.COM, o BORDER.COM. Aqui damos una descripción del Prologo del citado Poemario.

 

Breve historia sobre el desarrollo del poemario -SUEÑOS DE ALEJANDRIA

 

      Sueños de Alejandría surge durante una tarde frente al río Lyffey  (Irlanda-Dublin) y con la mirada absorta en el horizonte sobre el puente del Ha'y Penny Bridge. Un 20 de diciembre del año 2.005, y los continuos devenires del escritor por las tierras de Irlanda y Escocia. Una de sus grandes pasiones, es la de dejarse llevar por las corrientes de los ríos al atardecer, mientras el influjo mágico de los adrededo-res lo impregna y le incita a escribir. Los primeros versos que darán origen a sus primeros poemas comienzan a tomar consistencia en la ciudad de Gerona (España) al paso del río Ter, sobre el puente de piedra, mientras termina de tomar sus apuntes en alguna terraza abierta de las ramblas de la ciudad.

Con el paso del tiempo decide viajar hacia tierras irlandesas y escocesas para seguir impregnándose del espíritu bohemio y tranquilizador de sus paradores. Lugares que le marcaran para finalizar su obra en un viaje inspiracional en el año 2006.

Con su vuelta a la ciudad de Dublín, volverá a recorrer el río Lyfffe de arriba abajo.Pero esta vez será sobre el puente O´connol Bridge  donde encontrará su inspiración,mientras sus alrededores lo van iluminando con su luz difuminada y grisácea de sus calles. El río Lyffey es para nuestro joven poeta como la unión del pasado con el presente, como demuestra la historia del citado río que divide la ciudad. En Dublín intenta enlazar la idea del tiempo en su obra, cosa que consigue en cada uno de sus poemas desde el principio hasta el final. Es aquí donde el poeta funde su sentir con la dama del amanecer y se transporta hacia el mismísimo interior del ser humano. Entonces nuestro viajero incansable camina cada tarde hacia Graffon Strett para terminar  en el maravilloso parque de Stephen Green, costumbre que cogió para descansar y ordenar sus apuntes. Tras un breve período de descanso nuestro escritor se traslada hacia a ciudad de Belfast en Irlanda del Norte en autobús, a unas tres horas de distancia, pasando por numerosos pueblos de los cuales hay que destacar el pueblecito de Derry, con el río Foyle, donde nuestro escritor se inspiraría para escribir su aclamado poema sobre la amistad.

Lo que sea que hace que nuestro escritor derrame sus versos por doquier, no debemos  olvidar que una parte de su inspiración se la debe a los parajes por donde pasa, rebosantes  de vitalidad. Acercándose con toda su energía a la diversión de los pubs, la música, la más pura teatralidad de los lugares por donde pasa dejan en él su impronta. La mezcla del pasado histórico y la calurosa hospitalidad de sus gentes le hacen vivir con entera confianza la magia que inunda el entorno de Irlanda y Escocia. En Belfast pasara horas caminando por los márgenes del río Lagan, a la vez que escribirá versos enteros sobre el puente del Queen Elizabetth Bridge, y en el Joyce, un barco que navega por el río desde la presa del Lagan hasta Stranmillis, llevando a turistas o simples pasajeros que quieren recrear su vista durante la hora que dura la travesía. Pero lo que más le impacto y le llamo la atención fue la vista de La media luna, unas enormes colinas verdes con la gran montaña en su extremo oriental. Será en esos instantes de encuentro con la belleza del momento, donde el poeta volverá a seguir escribiendo sobre si mismo y los temores que adornan al hombre y a la mujer moderna de hoy día. La belleza para nuestro escritor radica en la parte más oscura que llevamos dentro. Y es por eso que ante tanta belleza, y frente a la cima de Caven Hill, dará forma a las más profundas pesadillas y temores al que el hombre no es capaz de enfrentarse y menos a un a hablar con los que nos rodean.

Su periplo por estas tierras le llevarán camino de tierras escocesas. Pero antes embarcara en el Stena Line, ferry que le conducirá hasta el pequeño puerto de Stranraer.

Tras su embarque en el puerto de Belfast, observara a través de los ventanales del ferry las suaves y tranquilas aguas del mar del norte, y contemplara la maravillosa costa escocesa y el puerto de Stranraer, penetrando inexorablemente en la tierra de uno de los escritores más grandes de la literatura de escocia Rober Burns.

En tren recorrerá los majestuosos pueblos de estas tierras llenas de magia y encanto desde Stranrear hasta Tron, desde Kilmarnock a Carlisle, así hasta llegar a una de las ciudades culturales por excelencia, Glasgow. Estas tierras tan cargadas de misti-cismo encarnan en nuestro poeta una realidad que intenta plasmar en sus versos y palabras, verdades que llevamos dentro y esperanza que abortamos  diariamente.

Durante el recorrido irá afianzando la primera parte del titulo del que consta el poe-mario "sueños" porque para él cumple a la perfección el efecto que provocan las palabras y connotaciones que conlleva. Los sueños evocan los viajes interiores a los cuales nos embarcamos continuamente. Un poema no es solo un objeto lingüístico que ha de funcionar a todos los efectos, si no un viaje al interior de uno mismo que ha de conmover y que el escritor consigue a todos los efectos.

Como un navegante solitario, desembarcara en la ciudad de Glasgow para seguir percibiendo la inspiración que nunca lo abandonaría en todo su trayecto. En esta maravillosa ciudad de aspecto gris y triste sus lamentos emanan de un amor indisimulado por la vida. Una vida auténticamente  por encima de sus versos, donde la esperanza empieza a vislumbrarse en sus idas y venidas por el río Clyde.

Desde el altísimo puente de Erskine observa el castillo de Dumbarton Rock de donde el río Clyde se abre hacia su estuario y el mar. Día tras día va observando como la corriente arrastra sus versos hacia el horizonte, hacia sus lectores. En el valle del Clyde inicia  su ascensión hacia la luz y la esperanza, movido por el romanticismo inmutable que lleva dentro floreciendo junto a sus aguas por doquier. No importa a donde vaya en el valle del Clyde, el arte, la cultura y la historia se encuentran al doblar la esquina, y nuestro poeta es conmovido por ello.

Poeta y viajero incansable finalizara su periplo en la hermosa ciudad y capital de Escocia (Edimburgo) una de las ciudades más bellas del mundo. Pero esta vez no serán las aguas de un río en donde busque su inspiración, si no en el Princes St Gardens, donde antaño fue un lago, hoy día se levanta un majestuoso jardín donde la gente pasea y toma un respiro del duro ajetreo de la ciudad. Sentado frente a un reloj  de flores y un cuco mecánico empezara a tomar apuntes de sus últimos versos. Waverley Bridge será el continuo paseo que tomará cada día hacia la Mille st para reordenar sus pensamientos en alguna casa de te, mientras deja atrás el monumento levantado en honor al escritor escocés Walter Scott.

La llamada Atenas del norte dejará asombrado a nuestro escritor que desde la colina de Carlton Hill salpicada de monumentos de estilo griego escribirá:

 

                                           El poeta escribe desde su interior

                                          para abrir puertas que están cerradas

                                          para secar las lagrimas de tristeza

                                         y convertirlas en sencillos versos de amor.   

 

Para volver de nuevo al origen, al principio, al puente de piedra de la ciudad de Gerona donde mirando hacia el horizonte del río Ter dará por cerrado el poemario titulandolo  Sueños de Alejandría. Escogiendo Alejandría por el tiempo, por la evocación que conlleva, por la carga mágica del nombre que nos transporta a un pasado romantico, un nombre que une a la vez el presente con el pasado, donde las palabras son eso mismo que dijimos al principio, sueños y el escritor vuelve a recordarnos:

                                         Todavía hay un reloj que marca las horas

                                         y empaña el vidrio con cada amanecer

                                        esculpiendo en el aire

                                        las entrañas de nuestros sueños.

 

                                                                                    Maria G. Lorca

                                         

 
  

Escrito por arthursl a las 22:39

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MANUEL MARTIN AGUADO
13/05/2007

POESIAS DEL POEMARIO -SUEÑOS DE ALEJANDRÍA- POR EL             

                 ESCRITOR ( MANUEL MARTIN AGUADO )

 

 

 

  Hay una realidad que arrastra mis pasos

  una herida abierta multiplicada por dos

  anotada en cuadernos para que la luz solar

  no avive el incendio de este mar en calma

  instalado en las sombras oníricas de lo irreal

                

                  …………………………………………

 

 

  Las palabras marcan las pausa

  entre la soledad y el viento

  espacio donde el artista

  cabalga en duelo

  para hacer de la llama

  una dulce vela

  que aclare las voces perpetuas del escriba.

 

 

                   ……………………………………

 

 

 Luna triste

 la que sucumbe al olvido

 al rígido ayer hundido en la mar.

 La que no espera al alba mordiente

 arrullando su desnudez.

 Perpleja e inflexiva se deshoja

 como el pájaro que deja de cantar,

 como la ola que ya no rompe en las costas

 o las flores que ya no brotaran.

 Luna triste

 la que no completa el libro,

 la que muerde la manzana de la muerte.

 

                 …………………………………

 

 

 Nací artista para pintar los labios de sombras

 de sueños acompañados de tus besos enamorados.

                 

 Nací artista para barrer tus carnes de tu muerte

 y escribir despacio para alardear de mis ansias

 y acariciarte con las palabras de mis manos.

 

 Nací artista para vislumbrar el túnel oscuro de tu pasado

 aterrizando en tu presente al revés

 sin más animo  que un tropel de esperanzas y fracasos.

 

 Nací artista para desvelarme en las noches

 pensando en la nada con el viento en la mano.

 

 

               …………………………………………………

 

 

 Quiero navegar a vela sobre mis sueños 

  fundir mis palabras entre los vientos

  desenterrando nombres de un pasado remoto

  bajo un viento blanco.

 

  Quiero ser el recuerdo de un viento azul

   mirar frente a mi ventana y encontrar a mi viejo árbol gris

   con sus raíces profundas y alargadas.

   Siento la noche blandir sus campanas rojas

   y a atenea derramar su amor sobre la arena del mar

   mientras las palabras se venden en los mercados

   emergiendo de sus sabanas negras.

 

  Quiero sentir el silencio en mis venas
  
y el ulular del viento en las noches más cerradas

  al alcance de mis dedos.

  Y escuchar el sonido de mi pecho en la distancia

  Y el eco de mi mortalidad

                  

                             ……………………………………

 

 

 

 

 Nada se pierde

 ni el tiempo

 ni las horas repartidas por el aleteo de un árbol sin hojas

 ni el párpado mortal sin fragancia.

 Si te dijeran

 que las campanas no tienen sonidos para los encuentros

 vacíos

 diles que el silencio guarda en el crepúsculo

 las lagrimas de su llanto.

 Que nada se pierde,

 ni la imagen desnuda de una mujer

 ni los sueños guardados en un armario

 ni el resplandor de una noche sin oscuridad.

 Nada se pierde en la quietud de los bosques,

 porque ellos han aletargado el tiempo en sus veredas

 dormido en la memoria del tiempo

       

                             ………………………………

 

 

 Regálame el silencio de tu amistad

 Las palabras de tus labios

 La herida de tu pecho

 La muerte prematura de tus células frente al mar.

 

 Regálame el tímido despuntar del alba en tu ventana

 Tu mirada en mi mirada

 El vuelo de la libélula en la brisa de tus sueños

 La libertad de tu sonrisa en la verde hierba.

 

 Regálame una noche donde las palabras sean eternas

 Y la luz del mediodía bese la sangre de tu boca pintada.

 

 Regálame una noche donde

 Tu mirada en mi mirada

 Sea solo el sinónimo de amistad.

                      

 

 

                             .................................................................

 

 

 

Escrito por arthursl a las 22:38

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arthursl

08/06/2007
Arthursl

13/05/2007
MANUEL MARTIN AGUADO

13/05/2007
MANUEL MARTIN AGUADO

PETRA HDZ FUENTES en MANUEL MARTIN AGUADO(31/05/2007 - 21:55)

MANUEL MARTIN AGUADO

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