Nací en Ciudad Real en 1979. Me licencié en Bellas Artes en Valencia, ciudad donde aún resido. Mucho antes de empezar Bellas Artes, tras cursar la desaparecida EGB me matriculé en la escuela de artes de mi ciudad natal y pasé allí nueve años dibujando rodeado de personas que dibujaban.
Publiqué en el fanzine TOS intermitentemente durante algunos números y más tarde colaboré del mismo modo en la revista Dos Veces Breve. Al mismo tiempo, mientras autoeditaba mi fanzine Usted, en febrero de 2007 Bang Ediciones publicó mi primer libro Culpable e Historias Cortas.
Al año siguiente Usted fue nominado a mejor fanzine en los salones de cómic de Madrid y Barcelona y se editó mi Quattrocento en Dolmen Editorial. Después hice Suéter, una novela gráfica que publicó Planeta DeAgostini en julio de 2009. En noviembre de 2010 se publica ¡Pintor!, Premio Fnac-Sins Entido.
Participé en la desaparecida revista El Manglar y además, eventualmente, lo he hecho en el semanario El Jueves. En la actualidad publico la serie Mik y Kim en la revista infantil Tretzevents y recientemente me he recopilado una selección de dibujos del natural y textos en un nuevo fanzine titulado Mister.
Mi última novela gráfica, El Duelo, pronto será publicada y en la primera mitad de 2012 me autoeditaré el séptimo Usted y el segundo Mister.
Publicación: 12/12/2011
Hola a todos.
A ver, amigos, para empezar, pongamos un ejemplo:
Si sentir una apatía brutal me llevara a explicar en este texto mis pocas ganas de hacer cualquier cosa, ¿podría sentirme desganado escribiéndolas? Lo digo porque este texto es una acción, un hecho: es evidente que ahora, por muy desganado que pudiera estar, también estoy escribiendo.
Esto de escribir una entrada o un guión sobre una desgana fundamentalista es como eso que dicen del rascar, sólo un empezar. La paradoja consiste en que sin desgana, no tengo sobre qué escribir. Y si realmente hay desgana, la desgana vence y ni escribo, ni nada.
Y aún y con todo estoy escribiendo, así que más claro, agua.
La coca-cola es dulce. Empalagosa si está templada. Es así. Sabes qué es cuando la compras: a qué sabe, quiero decir. Quiero pensar, entiéndanme bien, que con mis tebeos pasa lo mismo. Aunque no sea tan evidente, mis tebeos tienen cierta coherencia entre sí, y quien conoce mi trabajo ya sabe por dónde van a ir los tiros.

Mundobicho, para la revista infantil Fiulet (en proceso)
Me decía un buen amigo hace poco que mi impaciencia es casi un superpoder, y claro, para con mi trabajo la cosa es muy exagerada. Por un lado tengo una novela gráfica acabada, cabe la posibilidad de publicar otra cosa más y tengo el guión del siguiente cómic largo terminado. Ya ronda mi cabeza el séptimo 'Usted', para el que he recopilado quince páginas propias (más lo que produzca a propósito) y ando convocando a los próximos colaboradores.
Además, ya tengo todo el material para otro 'Mister'.
Mi impaciencia se traduce en trabajo compulsivo, pero cuando se trata de esperar, de mandar un mail al extranjero, y un mes después, otro, las semanas parecen más largas.
Sí. Estoy en ello.
La incertidumbre y la impaciencia es una combinación satánica.

Mundobicho, para la revista infantil Fiulet (en proceso)
Para acabar con este post, quiero poneros aquí uno de los textos del 'Mister' algo retocado para la ocasión. Espero que os guste.
Sin título III
Sobre el papel están muy bien, mejor ahí que en el vino. Es donde deben aparecer ciertos contenidos espirituales: haciendo mucha compañía.
Créeme, nadie buceando en su propio pulso, con la más blanca intención, es capaz de tener una conciencia constante sobre estos mismos contenidos –reales- de puro y duro reconocimiento, de desasosiego latente, o a veces, de espera desaprovechada. Quizá no exagero. Esta conciencia constante está más cerca del manicomio que de uno mismo, así que no la busques, no la fuerces. Por mucho que entiendas estos contenidos y seas capaz de convertir el martillo en flor y la mierda en oro, en serio, intenta desconectar de ellos de vez en cuando, o por lo menos, no intentes buscarlos.
Ellos siempre te encuentran.
Ya lo habrás notado.
¡Saludos!
"Lo primero que hay que hacer para salir del pozo es dejar de cavar". PROVERBIO CHINO (extraído de 'Memorias de la Tierra')