No
cabe duda: este libro de poesía te atrapa porque se inventa de nuevo
una historia de amor situada en un tiempo y en un espacio que ya no son
de este mundo. Y porque se inventa, además, todo un lenguaje para
poder contarlo. Y ese lenguaje inventado por Elena no es más que
una burla de las voces de la modernidad, un salto de altura que se salva
por dos centímetros de no caer en lo ya visto y que por asumir ese
riesgo sube al podio a recoger su medalla de oro.